Los propietarios quieren subrayar el carácter italiano de un establecimiento en el que hasta el café o la cerveza de grifo proceden de Italia y que se ha especializado en el recetario del norte del país.

 

El Restaurante Candelaria cambia de denominación, y a partir del 25 de junio se llamará Ostería Milano, un nombre con el que quieren destacar su dedicación a la gastronomía italiana. Una ostería es, en Italia, un establecimiento más formal que una trattoria, y los dueños, Viviana Noè y Massimo Maggi, son de Milan.

Cuando abrieron hace siete años, quisieron facilitar con la denominación la localización del establecimiento, al llamarlo como la plaza donde se ubica en pleno centro de la capital gaditana. Ahora creen que ha llegado el momento de subrayar el carácter italiano de su oferta gastronómica, y de ahí el cambio.

Este restaurante tiene una oferta estrictamente italiana. Las recetas son italianas, los vinos son italianos, el café es italiano (de Milán, son los únicos que lo sirven en Andalucía) y hasta han conseguido recientemente instalar un grifo de la cerveza Peroni. Hasta la carbonara es carbonara y no la falseada y extendida versión de pasta con nata y bacon.

Tiramisú de Restaurante Candelaria, su postre más popular.

Tras el cambio de nombre, seguirán ofreciendo los mismos platos, pero crearán un apartado de pizzas y platos gourmet, siempre siguiendo recetas originales del país, especialmente del norte. En pizzas habrá una «supermargherita» con mozzarella di búfala, orégano, albahaca y queso pecorino rallado, con ingredientes «de un nivel muy alto» y una presentación cuidada. Más ejemplos: en platos habrá un brick de nueces, rúcula y el embutido coppa, y en pastas pluma de espelta con calabacín y pestos de tomate. También se podrá tomar un tartar con tomate y aguacate -un ingrediente este último no muy italiano, pero que casa a la perfección con los que sí lo son, según argumenta Massimo-. En el establecimiento hacen su propia pasta fresca, y uno de los nuevos platos es un tortellini relleno de salchichas y grelos (los cime di rapa italianos).

También han introducido vinos, y la idea es traer botellas de pequeñas bodegas, referencias especiales. Y, en conjunto, que el cliente viva una experiencia «italiana al cien por cien» y «buena», que especialmente en estos momentos de desescalada «merezca la pena salir».

Estos cambios vienen a sumarse a los que ya se realizaron hace algún tiempo en este establecimiento, que cuenta con terraza en la histórica plaza. Más datos aquí.

Más información sobre el establecimiento, aquí.

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