Rafael Monge de Cultivo Desterrado ofrecerá una conferencia en la prestigiosa universidad para explicar su experiencia con este cultivo tradicional de la localidad. Ya ha iniciado un ambicioso proyecto para crear un Centro de Interpretación.

 

La recuperación del navazo sanluqueño que está realizando Rafael Monge con su Cultivo Desterrado está despertando mucho interés y no sólo gastronómico, sino también académico y por parte de personas interesadas en ver y conocer de primera mano cómo es un navazo y cuáles son sus frutos.

El interés académico ya se había visto reflejado en las invitaciones universitarias para que contara su experiencia o colaborara en proyectos; ahora le ha llegado una nueva invitación, de una universidad de gran prestigio internacional y que es también en la que se formó Monge: Oxford. Esta Universidad hace un seguimiento de sus ex alumnos, y cuando los encuentra inmersos en un proyecto interesante, les invita a exponérselo a sus actuales estudiantes como ejemplo de la aplicación de la formación recibida. Además, en este caso, la labor que desarrolla el sanluqueño coincide con el compromiso con la sostenibilidad del que hace gala la institución inglesa, explica. Monge ya ha intervenido en otras ponencias universitarias, entre ellas las de Masterñam, y colabora actualmente en proyectos sobre el sector agroalimentario y el turismo gastronómico con la Universidad gaditana.

Pero no es la única novedad en torno a este proyecto de reivindicación del tradicional cultivo de Sanlúcar; actualmente, Rafael Monge está inmerso en un proyecto que le emociona especialmente: la creación de un Centro de Interpretación del Navazo. Durante los años que lleva de actividad, ha podido constatar el interés que está levantando el navazo, con peticiones de visitas, degustaciones…

La idea es acondicionar dos edificios ya existentes. El primero es la propia casa del navazo, ahora sin uso como vivienda, que ha pertenecido a su familia durante cuatro generaciones, y que responde a la tradicional tipología en la que las casas estaban en lo alto de un cerro y el cultivo, en las partes más bajas. En este escenario se haría «revivir el navazo a las nuevas generaciones» recuperando identidad, paisaje rural, y también el modo de vida ligado a la labor, además de los oficios que lo rodeaban; quiere ser un «homenaje a las personas» y también un «encuentro con el pasado».

Pero no se trata de una visión melancólica, explica; junto a este edificio hay otro, unas antiguas cuadradas y cochiqueras, que se dedicarán a una visión de futuro: un techo verde y aprovechamiento de la energía para un edificio pasivo desde el punto de vista energético que podrá ser escenario de la renovación de unas artes y oficios tradicionales que están, en algunos casos, en peligro de extinción: el Istituto Europeo di Design de Madrid será el encargado de los diseños disruptivos del mobiliario, que se realizarán in situ.

En este complejo se podrán realizar las visitas, encuentros universitarios, formación, ponencias y eventos gastronómicos; incluso puede desarrollarse una especie de granja escuela para las nuevas generaciones y así entrar en contacto con sabores diferentes a los que están acostumbrados y apreciar el trabajo agrícola.

Para hacer realidad esta ambiciosa idea, Monge cuenta con la colaboración del arquitecto Manuel Barbadillo, que está elaborando el proyecto, y está a la búsqueda de más personas que lo apoyen. En los últimos días ha realizado este llamamiento en sus redes sociales: «Se buscan ARTESANOS. El proyecto Centro de Interpretación del Navazo es un edificio que rendirá tributo a los artesanos y oficios relacionados con la histórica agricultura de Sanlúcar. Será un punto de encuentro con el pasado local y una propuesta de futuro sostenible, que apuesta por mantener el buen hacer de oficios que sabían convertir cañas, juncos, eneas y barrón en herramientas, utensilios y mobiliario para los navaceros. Necesito involucrar a profesionales, escuelas, etc, de la provincia de Cádiz, con capacidades y habilidades en el manejo de materiales naturales locales para reconstruir el interior de la casa del navazo como antes lo fue, sus singulares modos de vida, pero también será un escaparate de sostenibilidad: demostrar que estos oficios suponen un patrimonio socio-cultural que se ha de preservar; un motor económico que motive a nuevas generaciones no abandonar el oficio de sus familias; un ejemplo de uso de materiales locales para construir nuevos diseños sostenibles y con futuro».

Para colaborar con este Centro de Interpretación se puede escribir un correo a cultivodesterrado@gmail.com.

En la imagen de arriba, difundida por Cultivo Desterrado en sus redes sociales, la visita de alumnos de Grado Superior de Dietética del Centro Albor Cádiz de Jerez a finales del pasado año.

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