El establecimiento de la vasca Amaia Lauzurika en Caños de Meca ofrece una de las ofertas desayunísticas más originales de la provincia. Su bollería de elaboración propia, sus tostadas vegetarianas o su carta de tés y tisanas seducen hasta a los más carnívoros…un consejo personal, no te pierdas el yogur de anacardos

 

Varias personas hacen cola esperando mesa en «El Levante» una zona comercial así como alternativa situada en la avenida de Trafalgar y donde se encuentra La Panatería, además de una terraza de comida callejera, una tienda de ropa y complementos y un mercado de frutas y verduras ecológicas que se abre los sábados.

Todas las mesas, hay una decena, están ocupadas. Son de madera, con sillas de tijera y la mayoría están debajo de un cañizo, en un comedor al aire libre protegido con varias persianas de esparto de las que se utilizan en las bodegas de Jerez.

La terraza de La Panatería. Foto: Cosasdecome

Una de las camareras trae la carta. En la pared cuelga un letrero que ya te dice la filosofía del lugar: «Las cosas bien hechas necesitan tiempo, por eso hay que saber disfrutar también de la espera». A la panatería no se va a desayunar con bulla, ni falta que hace porque la terraza es de lo más agradable. En una esquina hay unos libros. Anuncian que es un lugar para intercambiar. Tú dejas un ejemplar y te llevas otro.

La carta va en la misma línea coqueta del establecimiento. Es como una especie de librito cuadrado donde se desgrana lo que hay para desayunar. Absténgase forofos de los churros y la manteca colorá, porque aquí no hay nada de eso…pero no lo vas a echar de menos.

Te describo primero lo que tienen de beber. El café es de pucherete, del que había en las casas antes de que llegaran las cafeteras italianas, pero es un pucherete en moderno ya que es una máquina la que recrea el sistema de agua caliente que pasa por un depósito donde está el café para obtener el jugo. El café lo traen desde San Sebastián. Te sugieren que lo tomes sin azúcar y si lo quieres con leche, tendrá que ser vegetal, porque en la panatería no usan productos procedentes de animales, salvo el queso, que lo traen de la quesería de Puerto Carrillo o los huevos, que vienen de una granja cercana. Viene presentado en unas jarritas de cristal.

Así viene presentado el café. Foto: Cosasdecome

De todos modos la especialidad de la casa es el té…y las tisanas, que no es lo mismo, explica Amaia Lauzurika, 36 años y la gerente del establecimiento y una de las pocas «somelier de tés» que hay en España. Deportista, hace 7 años se comenzó a interesar por el mundo de la gastronomía y especialmente por esto de las bebidas calientes. Estudió un curso en Madrid y ahora quiere profundizar en el tema en el Reino Unido. Amaya realiza sus propias mezclas para las infusiones. Distingue entre el té, que son estractos de plantas con teína y las tisanas que provienen de plantas o frutos que no la tienen. Para que te hagas una idea de la cosa, la carta dedicada a esta bebida ocupa tres páginas y en el despacho del establecimiento hay una pared llena de recipientes. Probamos un «cardamomolatte» un té que se aromatiza con cacao y cardamomo y al que se añade leche de avena. La bebida resulta muy agradable, es como una especie de cola cao pero a lo fino y con muchos matices. Tienen también las limonadas artesanales de Patria y un agua aromatizada por ellos mismos. No hay zumos ni batidos de estos que te lo arrejuntan tó. Amaya señala que «no tenemos espacio para hacerlos. Lo que si tenemos a veces es un batido del día que elaboramos con frutas naturales».

Bueno, vamos a lo que es comé…que es el final de todo, para que nos vamos a engañar. En La Panatería empiezan a servir desayunos a las 9 de la mañana y terminan más allá de las dos de la tarde o incluso las tres en invierno. La oferta que combina lo dulce y lo salado podría recodar a lo de los famosos «brunch», pero con muchísima personalidad, porque aquí todo tiene su punto.

Amaia Lauzurika junto al expositor de tés que tiene en La Panatería. Foto: Cosasdecome

Están abiertos todo el año. «Tan sólo cerramos en noviembre y diciembre que aquí en Los Caños hay muy poca actividad». Los días de apertura varían en función de la época del año. «Nos pueden mandar un whatsapp antes de venir para asegurarse de  que estamos abiertos». No hacen reservas por lo que si no hay mesa hay que esperar cola.

El establecimiento comenzó a funcionar en el año 2016, en principio como panadería y luego ha ido evolucionando hasta este personal establecimiento de desayunos.

Empezamos por un bollito. Los tienen fuera de carta, al igual que una serie de bizcochos realizados con harina molturada en molino de piedra. Amaya señala que «siempre tenemos algo diferente porque me gusta variar». De todos modos los rollos de canela, debido a su éxito de crítica y público suelen estar todos los fines de semana. El dulce tiene una forma original. Está basado en un dulce hecho con masa de pan que realizan en la zona de Finlandia y Suecia…si los dulces son como estos, yo emigro y abandono el lomo en manteca. Lauzurika señala que los hace a partir de su propia masa madre. Sólo añade un poco de panela, una especie de azúcar y canela para aromatizarlos.

El bollito de canela de La Panatería. Foto: Cosasdecome

De todos modos la variedad desayunística que nos deja más enamorados es el «yogur de anacardos». Aunque se anuncia así en carta recuerda a una especie de hummus. Se elabora con anacardos triturados después de haberlos dejado reposando en agua. Lo de yogur viene porque se le agrega probióticos, igual que a los yogures y eso le da al conjunto un toque ácido. La crema de anacardos se «adorna» con cereales y frutos secos triturados, láminas de fresas de Conil y un toque de miel que traen desde Alava. Se come a cucharás y se presenta en un cuenquito como de madera…en algunos momentos del desayuno tengo tentaciones de volverme vegetariano.

El yogur de anacardos de La Panatería. Foto: Cosasdecome

Las buenas sensaciones se repiten con una tostada. Se nos antoja una «veggie». La montan sobre una tostada cuadrada de pan de masa madre que traen de La Muela (Vejer). Por encima le ponen un hummus (crema de legumbres). El día que fuimos era de garbanzo, pero lo hacen también con otros productos. Va aromatizado con cúrcuma y comino, aunque Amaya señala que los condimentos también los va cambiando. La tostada lleva por encima tropezones de calabacin, cocido con especias y de anacardos tostados. El toque final se lo dan con aceites «de colores», aceite de oliva aromatizado o con remolacha o con albahaca.

Pero la oferta desayunista incluye también tostadas con huevo revuelto o unos sandwiches vegetarianos con opciones como una ensaladilla de lentejas y verduritas de temporada u otro con una tortilla vegana con calabazas o calabacín. La última opción son los sandwiches de queso. En uno de ellos combinan un queso cremoso con miel y nueces tostadas y a otro le ponen queso semicurado, mermelada de zanahoria y remolacha y frutos secos.

Los precios están entre el 1,8 euros que sale el café de filtro o los 4 que sale el té de cacao y cardamomo a los cinco euros que sale la media tostada vegana.

Horarios, localización, teléfono y más datos de La Panatería, aquí.

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