Una de las cuestas de Arcos acoge una singular terraza, la del Aljibe, con mesas y sillas hechas a medida para vencer la gran pendiente.

 

El Aljibe de Arcos cuenta con terraza desde una semana, pero no es una terraza cualquiera, sino una terraza muy inclinada que creen que inspirará a otros establecimientos.

Este restaurante está situado en la calle Cuesta de Belén, una vía estrecha y con tráfico rodado que no deja sitio para la instalación de una terraza. Casi delante de la puerta del establecimiento surge un ramal de la misma calle (en el pueblo lo denominan «calle del Murete», aunque el nombre oficial sigue siendo Cuesta de Belén) que traza una fuerte pendiente ascendente. Es uno de esos rincones con encanto del callejero de Arcos, un pueblo que se ubica en un elevado cerro sobre el río Guadalete.

El pasado año, explica Laura Jiménez, una imagen vista en internet de sillas instaladas en una cuesta les hizo pensar que quizás podrían aprovechar este espacio para tener una terraza. Así que se pusieron manos a la obra, y en septiembre solicitaron los permisos al Ayuntamiento. No ha sido fácil encontrar a un herrero que fuera capaz de construir las mesas y sillas necesarias para este espacio. Herrero y carpintero se encargaron de calcular cuidadosamente y después construir unas sillas a la medida de un suelo inclinado. Una de las consecuencias es que las cinco mesas tienen unas ubicaciones fijas, donde hay que colocarlas cada día para asegurarse de que la superficie queda completamente nivelada.

El resultado es muy bonito, con la panorámica que dan las mesas cubiertas con manteles blancos en este rincón del casco histórico. «Todo el que pasa hace fotos», explica. Desde El Aljibe están convencidos de que su terraza inspirará a otros hosteleros y que pronto habrá más terrazas inclinadas en este municipio de la Sierra gaditana.

Más información sobre este establecimiento, aquí.

Imágenes cedidas por el establecimiento.

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