El establecimiento se ha renovado completamente por dentro y apuesta por una oferta gastronómica tradicional con productos de calidad y por  priorizar la atención al cliente. Diego Rodríguez, el nuevo propietario, se ha hecho también el El Tinte Superbar.

 

El día 31 de mayo se jubilaba Juan Rosendo, el concesionario desde el año 89 de una de las terrazas con mejores vistas de Cádiz: la del bar del Club Caleta. Su marcha abre una nueva etapa que los gaditanos y visitantes podrán conocer de primera mano a partir del viernes 14 de julio.

El empresario madrileño Diego Rodríguez Palenzuela se ha hecho con el negocio y durante estos dos meses de cierre lo ha sometido a una profunda reforma. Nada queda ya de la antigua cocina, que se ha renovado por completo. La barra continúa en el mismo sitio para quien quiera tomar una cerveza o pedir un café, pero lo importante en este establecimiento no está dentro, sino fuera, porque el verdadero atractivo son la treintena de mesas que permiten comer con unas impresionantes vistas de La Caleta.

Juan José Ramírez es el encargado del establecimiento. Ha sido cocinero en El Tinte Superbar y ambos explican cómo será la oferta gastronómica. Han optado por una oferta tradicional, basada en la gastronomía de la zona y en el producto y donde no faltan los clásicos como la fritura de pescado o las tortillitas de camarones. Habrá también arroces y pescados como urtas, pargos o rodaballos a la plancha o a la espalda. Apuestan por recuperar la fritura a la gaditana, difícil de ver en la capital. Se trata de un pescado en dos texturas: la espina y la cabeza se fríen enharinadas y sirven de «cesta» para presentar los lomos rebozados (tienes la receta aquí).

«Producto de calidad, fresco, bien trabajado y presentado» son las claves, según resume Ramírez.

Habrá platos más innovadores en forma de sugerencias fuera de carta, lo que les permitirá tantear un poco el terreno de lo que quiere el público. La mayoría de los platos serán raciones o medias raciones. Para beber, vinos de la tierra junto con las Denominaciones de Origen clásicas.

El establecimiento ofrece comidas y cenas, inicialmente de miércoles a domingo, pero estará abierto toda la tarde y hasta las doce y media de la noche para poder disfrutar de un café o de unas copas mientras se contempla la famosa playa gaditana.

Pero no todo es comida y bebida: también dan mucha importancia al servicio, que quieren que sea impecable, lo primero, y digna de un restaurante.

El Tinte Superbar

No es ninguna casualidad que el encargado provenga de El Tinte Superbar, un establecimiento situado junto a la plaza Mina de Cádiz. Y es que Diego Rodríguez se ha hecho también con este negocio el 1 de mayo. Desde entonces, ha reforzado la oferta cultural del establecimiento, que ahora cuenta con cenas con flamenco los fines de semana o sesiones de micrófono abierto los jueves, entre otras actuaciones (la programación se puede consultar aquí). Próximamente también cambiarán la carta, que seguirá el estilo innovador actual aunque dándole un aire más urbano. Habrá aún más cambios, adelanta Rodríguez, pero serán más adelante.

La de El Tinte y el Bar del Club Caleta son los primeros negocios hosteleros del empresario madrileño, que cuenta en la capital con el colegio concertado Decroly.

Más información sobre el Bar del Club Caleta aquí. 

Más sobre el Tinte Superbar aquí.