El establecimiento suma en un único local la gastronomía de tapeo y la de restaurante que venía desarrollando en dos. Además, crea un club que permite acceder a diversas ventajas.

 

Hasta ahora, el proyecto de Sopranis se desarrollaba en dos locales de la calle del mismo nombre, en el casco histórico de Cádiz, separados sólo por una de las estrechas calles del barrio de Santa María. A la derecha, el restaurante, todo un Bib Gourmand (es el reconocimiento que da la Guía Michelín a los sitios donde se come bien a buen precio), y a la izquierda la tapería, llamada La Esquina de Sopranis. Ahora, todo el proyecto se une en este segundo espacio, que pretende ofrecer lo mejor de ambos sitios y, además, se completa con un club para sus clientes.

«Es como un caldo concentrado de Sopranis», explica José Antonio Iglesias. El establecimiento ya está funcionando como el Club Sopranis Gourmand, aunque la transformación se completará una vez que entre en vigor la carta de invierno, prevista para los próximos días. Este local es bastante más pequeño que el primer Sopranis: cuenta con barra, siete mesas bajas en el interior y una terraza con cuatro mesas en invierno y seis en verano. Suficiente para unas 25 personas, explica Iglesias, a quien le ha resultado muy inspiradora la visita al minúsculo restaurante Bagá de Jaén, en el que caben 12 personas… y una estrella Michelin.

En el establecimiento se seguirán sirviendo tapas, pero se incorpora un menú degustación compuesto por cuatro platos salados y un postre. En este menú estará la esencia del Restaurante Sopranis, sus mejores platos.  Asegura el propietario que no cambiarán la calidad ni el concepto: jugar con recetas tradicionales y productos locales para ofrecer una cocina contemporánea. De hecho, la idea es mantener la posición que ahora ocupan en la prestigiosa guía roja.

El club

Uno de los aspectos más novedosos de esta nueva experiencia es la del club. No hace falta pagar para ser socio de él, pero sí conlleva algunas ventajas especiales. Por ejemplo, periódicamente el establecimiento les ofrecerá algunos de los productos con los que trabajan, como el pan (que traen de Artesa de Arcos o de La Cremita de Chiclana). Los socios del club tendrán otras ventajas, como los descorches a un «precio módico». Y hablando de vinos: el renovado establecimiento también cuenta con una carta de vinos en la que tendrán especial importancia los que se elaboran en la provincia.

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