La familia cierra el establecimiento de la calle Pozo Amarguillo, pero los platos del restaurante se podrán seguir degustando en Trasiego, el sitio que regentan sus hijos en la plaza de la Victoria, junto a la plaza del Cabildo

 

Manolo Torres y Mari Palomeque ejercen de abuelos durante la entrevista, que se lleva a cabo en el salón de su casa situado encima de El Loli. Mientras hablan cuidan de su nieto y le preguntan «si ha desayunao»…una pregunta muy de abuelos. El comedor de la familia está en estado de revista, limpio y ordenado, como siempre ha estado el establecimiento que regentaban en el barrio alto de Sanlúcar desde el 10 de enero de 1987 cuando «Los Reyes» les trajeron un regalo muy especial, un bar, para atender a la gente del barrio y que ha terminando convirtiéndose en una de las referencias gastronómicas de Sanlúcar.

El Loli, como lo conocen sus amigos, cumplirá 66 años el próximo 13 de julio y Mari tiene 3 años menos. «Nos reunimos toda la familia hace unas semanas y tomamos una decisión de calidad de vida. Queremos disfrutar de estos años. No tener que estar siempre mirando el reloj porque hay que abrir. Somos conscientes de que en el negocio tienen que estar los dueños e iba a ser muy dificil para nuestros hijos mantener los dos restaurantes abiertos, a lo que hay que sumar las pizzerías que se han puesto en marcha en los últimos años. Así que vimos que lo más factible era cerrar El Loli y así lo hemos hecho. Ya no abriremos, nos centraremos a partir de ahora en Trasiego, el sitio que tenemos en la plaza de la Victoria», a tan solo unos pasos de la catedral de la tapa de Sanlúcar, la plaza del Cabildo.

Así es Trasiego. Foto: Cedida.

En este establecimiento la familia Torres Palomeque seguirá ofreciendo (ver la carta aquí) los clásicos del Loli arrejuntados con los platos que se han ido creando también en este establecimiento del centro, con una terraza bastante amplia en pleno centro de la ciudad. Los fundadores de El Loli seguirán al pie del cañón. Manolo continuará acudiendo a la lonja para seleccionar los pescados y mariscos del establecimiento y Mari seguirá ayudando a sus nueras y a sus hijos a dar los toques magistrales a los platos de la casa, sobre todo a sus famosos postres. «Lo que ya no estaremos al pie del cañón, cuando esté el restaurante abierto al público».

Empezaron de la nada. Se conocieron muy jóvenes. El tenía 18 años y ella 15. Manolo estaba trabajando desde los doce años en la hostelería, cuando ayudaba a su padre en la desaparecida Venta El Loli, en la carretera que va desde Sanlúcar hacia el Puerto de Santa María. Quería dejar la hostelería, era algo muy sacrificado y montó una granja de conejos, pero la cosa no funcionó. Luego tuvieron un autoservicio y trabajó en algún restaurante más, hasta que decidieron, gracias a un local que les facilitó José Manuel Hidalgo, que entonces era repartidor de La Guita, poner establecimiento propio, en el que también trabajaba Ángel, el hermano de Manolo.

Así era la primera taberna El Loli. Foto: Cedida.

Era el año 1987. El sitio apenas tenía una barra y su principal atractivo era la terraza. Había muy poco para cocinar, lo justo para que Manolo y Mari prepararan algunos aliños y para freir el pescado que a diario compraba en el mercado de abastos. Desde el primer momento la preocupación de los dos era la misma que siempre les ha seguido: «que todo estuviera limpio, ordenado y las cosas que se pusieran a los clientes fueran buenas y a buen precio». Cumplían ya, desde el principio, lo que ha sido su mayor virtud, ser gente «primorosa», de los que cuidan todos los detalles y nunca se les viera una mancha aunque vistieran de blanco.

Así era la vitrina de aliños y mariscos de El Loli cuando abrió. Foto: Cedida.

Las huevas aliñás de la casa, que siguen manteniendo en carta en su local de la plaza de la Victoria, con la cebolla mu picaíta, su poquito de perejil  y un toque magistral de vinagre de manzanilla de Sanlúcar, ya estaban en la carta al igual que el pescado frito. Ya servían la chova en adobo, un singular pescado azul de carne jugosa y que ponen sin espinas…porque al Loli siempre le ha gustado poner el pescado limpio, en la mayoría de las ocasiones sin espinas. «Muchas veces lo he visto con una pinza quitándole de una en una las espinas a un lomo, con paciencia infinita» señala su hijo Ismael.

Huevas aliñás de El Loli. Foto: Cosasdecome.

Por entonces, cuando abrieron, ya tenían dos hijos al que luego se ha unido un tercero: Lolo, Ismael y Alberto han seguido la estela familiar y trabajan en el negocio. Se formaron en la escuela de hostelería de Sanlúcar e Ismael incluso se marchó al Reino Unido para dominar bien el inglés y conocer otra forma de vivir. Las dos nueras de Mari Palomeque, Silvia Riscart y Natalia Recamales, también se han incorporado y son los bastiones de la cocina de Trasiego.

«Estamos muy contentos con nuestros hijos -señala el matrimonio-. Es un orgullo que los tres estén en la empresa familiar y además agradecemos que se hayan formado, que estén preparados y eso les ha hecho poner en marcha nuevas iniciativas».

El Loli, el primero por la izquierda, en la antigua, en la antigua taberna. Detrás de los camareros puede verse la carta de especialidades escrita a rotulador. Foto: Cedida.

De hecho ya con los hijos en el negocio, la familia abordó el proyecto más importante de su firma, como fue la apertura de Trasiego en el centro, una aventura que pusieron en marcha en 2016. Luego a finales de 2021 pusieron en marcha Macana Pizza, orientada, sobre todo, al servicio a domicilio y para llevar y con unas pizzas diferentes, con el sello «curioso» de la familia. El proyecto les ha sido tan favorable que en 2025 dieron el salto a Jerez con la misma enseña.

Aquí un video con motivo de la apertura de Trasiego en 2016:

«Los tres se dividen muy bien las tareas. Lo llevan todo de una manera muy organizada y eso también es bueno para su calidad de vida, que es algo que ahora en la hostelería se valora mucho».

La innovación la heredaron los Torres Palomeque de sus padres. En El Loli se han encontrado siempre pescados poco habituales en las mesas sanluqueñas como la chova, el pez tambor o el borriquete. También se han cocinado los platos de forma diferente. Así el marrajo de la casa se ha hecho famoso con su salsa de pimientos rojos y lo mismo ha ocurrido con sus filetes de lubina con salsa de jamón y langostinos. La mayoría de los platos seguirán en Trasiego, donde ya se ofrecía una carta muy en la línea de El Loli.

También fueron uno de los primeros en introducir las coquinas de fango en la carta. «Hubo una época en que no se podían comercializar las coquinas finas y trajimos las otras, funcionaron y desde entonces se quedaron». Hoy en día son varios ya los establecimientos de Sanlúcar que las ofrecen.

Las famosas coquinas de El Loli que ahora se sirven en Trasiego. Foto: Cosasdecome.

Los Torres Palomeque son muy agradecidos. A lo largo de la entrevista piden que se agradezca a todas las personas que les han ayudado durante estos años y «a nuestros clientes, que son los que nos lo han dado todo, los que han venido a comer aquí muchos, muchos años».

Manolo tiene palabras especialmente elogiosas para Juan Gallego, un empresario del sector de las máquinas recreativas, que le ayudó cuando se vió obligado a comprar el edificio donde estaba la taberna. «Nosotros no teníamos el dinero e íbamos a perder el local porque lo ponían a la venta. El nos hizo las gestiones para que lo pudieramos conseguir en muy poco tiempo». Luego, ya con la propiedad del inmueble, derribaron la casa y construyeron el nuevo restaurante en 1998. Posteriormente en 2018 remodelaron por completo el establecimiento.

Coquinas que dan luz

En la casa de la familia hay muchos libros de cocina. «Nos gusta mucho mirar cosas y sacar recetas de lo que vamos leyendo». Humildes, nunca han perdido su aire de taberna de barrio, aunque ofrecieran calidad y servicio de restaurante. En esa misma línea sus famosos postres, también de presentación sencilla sin aspavientos, pero llenos de sabor. La tarta de plátano, el arroz con leche o el bizcocho de dátiles se seguirán degustando en Trasiego «en el que seguirá el espíritu de El Loli» destacan.

Manolo y Mari podrán dedicarse ahora a sus aficiones, a la pesca, a charlar en un bar con los amigos, a viajar o a cuidar de sus nietos…pero ahora lo hacemos sin tener que mirar el reloj…y no sabes lo bien que sienta eso, comentan risueños.

Horarios, localización, teléfono y más datos de Trasiego, aquí.

Horarios, localización, teléfono y más datos de Macana Pizza, aquí.

…Y aquí algunos de los platos legendarios de El Loli que ahora se pueden disfrutar en Trasiego

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