El establecimiento reabrirá a un antiguo chalet ubicado en la avenida de Andalucía que han reformado por completo.

 

El Refugio de Angélica de Benocaz lleva 22 años funcionando en un local alquilado. Había llegado el momento de comprar, y la oportunidad ha llegado gracias a un antiguo chalet, que llevaba mucho tiempo abandonado y que había sido de un alcalde. Está ubicado en el número 12 de la avenida de Andalucía, cuenta con una parcela ajardinada de 2.000 metros cuadrados, dos plantas (bajo y primera) y ha habido que reformarlo por completo.

Así lo explica Angélica Rodríguez. La primera planta quedará para uso privado, ya que en una siguiente fase se reformará para vivienda. En la baja es donde se ubica el restaurante.

Se trata de un espacio pequeño para ocho mesas y una barra que es similar a una isla de cocina. Además, cuenta con una terraza en la zona ajardinada. Interior y exterior se pueden comunicar a través de los grandes ventanales.

En el interior hay una bodega que deja ver la preferencia de la casa por los vinos de Jerez y de la Tierra de Cádiz. También, la afición por la recuperación de mobiliario y decoración con historia: un platero victoriano de finales del siglo XIX, un escritorio Davenport, elementos de sillas modernas mezclados con las procedentes de muebles de hace décadas, las tulipas de la lámpara de la abuela, mucha vajilla de porcelana. El ambiente, explica Rodríguez, es ecléctico. Muchos de los elementos están sacados de mercadillos de segunda mano y tiendas de antigüedades.

La reapertura, prevista para los próximos días, traerá algunas novedades en carta, como una ensalada de zanahorias asadas con crema de yogur o la ensalada de berenjenas, ahora de temporada. Por lo demás, continúan con su oferta gastronómica habitual, entre las que destacan las carnes de la zona, como el cabrito.

Esta es la segunda mudanza para el restaurante puesto en marcha por Santiago Jiménez y Angélica Rodríguez en la calle Laderas del parral en 21 de mayo de 2004. El 5 de noviembre de 2009 se mudaron a la plaza de San Antón, donde permanecían hasta ahora. Se definen como un lugar de cocina tradicional con toques de otras cocinas y técnicas actuales. Ofrecen carnes (ibéricas y vacuno que elaboran a baja temperatura o a la plancha, aderezadas con sal al carbón) y también guisos de toda la vida, normalmente los fines de semana fuera de carta, como las migas o los potajes de tagarninas y garbanzos, en temporada

Cuentan con buenos postres y una carta de vinos cuidada. Más información sobre El Refugio de Angélica, aquí. 

Las imágenes son de Helena Álvarez de La Bouclee Fotografía.

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