El establecimiento está ubicado justo enfrente del Oratorio de San Felipe Neri, en pleno casco histórico de la capital gaditana, servirá el dulce del Doce, el Pan de Cádiz o la bandeja Asareg.

 

Han pasado cuatro años desde el cierre del Horno La Gloria, pero la gente se seguía acercando al mostrador de la panadería y despacho de dulces de la plaza de Candelaria preguntando por los dulces de un obrador que por poco no fue centenario. Así que el matrimonio formado por Elena Rodríguez y David Aparicio han decidido dar un paso adelante y crear un obrador en el que poder recuperar esas recetas que siguen pidiendo los clientes.

Elena trabajó en los despachos de la antigua Gloria: en El Corte Inglés, en la calle Goya y, por último, en el que chiquitito que abrieron en Plocia. Estuvo en las visitas de los colegios y los desayunos andaluces, que llegaron a convertirse en una tradición. Finalmente se hizo con el despacho de Candelaria, ya a modo de franquicia, pero una vez cerrado el horno tuvo que recurrir a otros obradores para surtirlo. De ahí que sus clientes ya no pudieran encontrar los dulces de los viejos tiempos.

Elena y David, que se encargaba de la distribución en el desaparecido horno, no son los únicos ex trabajadores de la empresa que se embarcan en este nuevo proyecto: el pastelero y una de las dependientas que se incorporará próximamente también trabajaban en el horno del barrio de Santa María. Y para cuando empiecen a elaborar sus propios panes quieren contar con un panadero de allí, si es posible.

Dulces en la vitrina del nuevo establecimiento.

La Gloria New

El nuevo obrador cuenta también con despacho y está situado en el número 43 de la calle San José, un local de 140 metros cuadrados que está situado justo enfrente del Oratorio de San Felipe Neri. Su nombre y su logotipo son una adaptación del nombre y el logo del antiguo horno, porque por una parte querían recordarlo y rendirle homenaje y, por otro, mostrar respeto a la familia que durante 93 años fue su propietaria y que conoce este proyecto desde el primer momento. Así, el nombre es La Gloria New y el logotipo tiene una tipografía similar, con un subrayado en el que se lee, más pequeñita, la palabra New. Recuerda al antiguo, pero no es igual, explica Elena.

«Pero las manos son las mismas». Este equipo de ex trabajadores del horno explica que quiere recuperar el «antiguo espíritu», aunque sin renunciar a hacer cosas nuevas. Será a partir del 4 de diciembre, día de apertura del establecimiento, que tiene previsto estar en funcionamiento -inicialmente y debido a las actuales limitaciones horarias- de 8:30 a 15:00 horas.

La Gloria New distribuirá al despacho de la plaza de Candelaria, y también a otras pastelerías y cafeterías que cuenten con sus servicios. Inicialmente abrirán con pan suministrado por proveedores externos y, una vez afianzada la actividad, empezarán a elaborar su propio pan, que en principio piensan vender sólo aquí y en Candelaria.

Dulces con historia: la Pepa y el nombre al revés

La bandeja Asareg. Foto cedida.

El obrador hará algunas de las recetas más recordadas de La Gloria, como el pan de Cádiz -que se presentará en una caja con la forma de la Catedral, los coscurrillos en Carnavales… o un par de dulces en los que merece la pena detenerse, porque tienen su historia: el dulce de La Pepa y la bandeja Asareg.

Las bandejas Asareg son unas bandejas con un surtido de canapés y otras elaboraciones saladas. La Gloria las creó con motivo de una celebración de la organización Gerasa, y le dieron la vuelta al nombre para bautizarla. Estas bandejas eran muy demandas para las celebraciones navideñas. De hecho, ya antes de su apertura el establecimiento había recibido unos cuantos encargos de estas bandejas.

El dulce de La Pepa se creó para la celebración del Bicentenario de La Constitución de 1812, y no hay sitio mejor para venderlo que el nuevo despacho, que está situado frente al sitio donde se proclamó, el Oratorio. En 2012, la patronal hostelera Horeca convocó un concurso entre las pastelerías de la provincia en busca de un dulce para la conmemoración, que acabó ganando la pastelería campogibraltareña Okay. La Gloria presentó una creación al certamen, su dulce de La Pepa, que unía dos bizcochos, chocolate y naranja, con merengue y yema, y que también llevaba frutas confitadas en un guiño al turrón de Cádiz (más información sobre la iniciativa, aquí).

Elena también adelanta una de las novedades con la que quieren sorprender al público en las próximas semanas: una empanada de manteca colorá y chicharrones.

Un lugar muy transitado

La caja donde se presentan los panes de Cádiz, con la forma de la Catedral. Foto cedida.

El obrador y despacho se ubica en una zona muy turística: pocos son los visitantes de la ciudad que se marchan sin echarle un vistazo a la espectacular cúpula elíptica de San Felipe Neri. Por si la afluencia que garantiza el oratorio fuera poco, a pocos metros está la entrada y salida de un colegio, el CP San Felipe.

El precedente: el obrador de Pepe Rueda

Rodríguez y Aparicio no son los primeros ex trabajadores de La Gloria que abren obrador en Cádiz; los primeros fueron Pepe Rueda y su hija Mela; ambos habían trabajado en el horno, Pepe durante décadas y con el cargo de maestro pastelero. No había pasado ni un año desde el cierre del histórico establecimiento cuando abrían el obrador y despacho en el barrio de Loreto, también con muchos de los dulces que antes se elaboraban en Santa María.

En octubre de 2019 abrieron un segundo despacho en el centro de la ciudad, en plena calle Ancha. Y recientemente, el pasado sábado (28 de octubre) han inaugurado el tercero, que está situado en la Avenida, muy cerca de la glorieta Ingeniero La Cierva. Tienes toda la información aquí.

Pinchar para disfrutar del chuletón de buey gaditano