El cocinero roteño Juanjo Ruiz revoluciona la carta de Capicúa con tapas y elaboraciones basadas en los productos de la tierra.

 

Juanjo Ruiz ha llegado a Capicua Grill Garden… para darle la vuelta al establecimiento. Este cocinero, formado en Rota y Cádiz con experiencia en los fogones del Hotel La Breña (más información aquí), el Restaurante Aponiente (para saber más dale aquí) y una en la Taberna del Chef Mar (más datos aquí) tenía ganas ya de volver a su tierra natal para poner en práctica lo aprendido, y lo ha hecho de manos de Capicúa. Así lo explica Víctor Nieto, propietario junto a Ignacio Lobato del establecimiento situado la plaza de La Cantera.

La llegada de Juanjo ha traído cambios a la carta del establecimiento, acompañado también por cambios físicos en el propio local. La introducción de tapas ha hecho que hayan creado dos espacios diferentes en el local. Un salón interior, con barra y mesas altas, se ha dejado para los tapeadores, y otra zona, más de jardín, como restaurante. La idea es llegar a más gente, que más personas puedan probar la cocina del Capicúa.

La oferta gastronómica en uno y otro lado se basa en el mismo concepto: el producto de proximidad, el famoso kilómetro cero. Una tendencia que busca poner en valor el producto más cercano. Y en Rota hay donde elegir. Pero no se trata de la cocina tradicional roteña, sino más elaborada, con la técnica que le ha dado la experiencia por las cocinas de Ángel León. La llamativa foto de arriba corresponde a la Burrata con pesto rojo. Surgen propuestas como las croquetas de cazón en adobo, las costillitas ibéricas con salsa japonesa, magret de pato, el tallarín de choco o el ceviche… Hay más pescado que antes, incluyendo una curiosa versión de un clásico entre los clásicos: el solomillo Wellington. En vez de ternera, lleva corvina; en vez de jamón, mojama. Lleva algas y conserva, de la receta original, el foie y la característica cobertura de hojaldre. También hay una caballa que juega con las texturas y hasta incorpora helado de piriñaca, y un risotto cambiante según el antojo del chef.

En postres, también kilómetro cero: tarta de queso de El Bucarito, o Torrijas con Tintilla de Rota.

De todas maneras, se trata de una carta flexible, indica Víctor Nieto, que tiene pendiente una nueva revisión para introducir nuevos cambios en la oferta culinaria. Lo que no cambia es una curiosidad en los precios que va a juego con el nombre del local: todos son capicúa.

La carta. En azul, las taptas y en blanco los platos.

La carta. En azul, las taptas y en blanco los platos.

Más información sobre este establecimiento, aquí.

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