Pura Cepa aspira a oficializar el récord Guinnes del bar con más referencias de jereces, desbancando así al Sherry Club de Tokio. En este establecimiento, que tiene una carta diseñada por el gaditano Alex Alcántara, se usa la venencia y se sirven medias copas.

 

Pura Cepa Sherry House de Fuengirola cuenta con más de 300 referencias de vinos de Jerez, que sirve por copas. Para ser exactos, 339. Más de las que tenía el Shery Club de Tokio cuando consiguió el Récord Guinnes. Así que en el establecimiento malagueño ya esperan la visita de los jueces de la publicación para desbancar a los nipones.

Se enfrentan a ellos venencia en mano. En el barrio de Ginza de Tokio cuentan con venenciadores. En Fuengirola también se escancia el vino de esa manera tan espectacular; todo el equipo ha aprendido a hacerlo. Cuando el cliente entra por las puertas del número 119 del Paseo Marítimo Rey de España le sirven una manzanilla servida de esta manera. Es la introducción a un local consagrado al vino y a Jerez, donde las botellas se reparten entre estanterías y soportes, y las botas se convierten en mesas.

Los propietarios de este establecimiento, abierto a finales del pasado mes de septiembre, son el gallego Bernardo Pulido y la portuense María Sánchez. Ambos tienen una vinoteca y una pequeña bodega también en la provincia de Málaga, en Mijas. En la vinoteca se pueden comprar y probar vinos de diferentes denominaciones de origen. La idea de abrir una especie de templo dedicado a los jereces proviene de que estos vinos son “el summun. Al que le gusta el vino, le gusta el jerez”, explica Pulido.

El nuevo local de Fuenguirola tiene más singularidades, además de la venencia y la variedad de vinos: se sirven medias copas, de 37,5 mililitros. Eso permite probar más desperdiciando menos, especialmente en los menús degustación. Y es que el establecimiento realiza menús -donde no falta el atún de la almadraba de Barbate- largos y con maridaje, por lo que este formato es muy útil para acompañar los vinos sin tener que elegir entre dejar las copas a medias o beber demasiado.  En este menú, por cierto, el rito de la venencia se repite unas cuatro veces. La oferta gastronómica ha sido diseñada con el asesoramiento del cocinero gaditano Alex Alcántara.

El cocinero gaditano Alex Alcántara ha asesorado el menú. Fotos cedidas por el establecimiento.

El cocinero gaditano Alex Alcántara ha asesorado el menú. Fotos cedidas por Pura Cepa Sherry House.

Bernardo Pulido explica que es el hecho de estar en una ciudad tan turística el que da la oportunidad de crear un establecimiento tan singular como este. El asesoramiento es fundamental: entre más de 300 referencias, hay que dejarse aconsejar. Y cada visita se acaba convirtiendo en una pequeña lección sobre las peculiaridades de los jereces.

Volvemos a Japón

La dueña del sherry bar de Ginza se llama Michiko Takahashi, y acaba de presentar en Jerez un libro sobre los vinos del Marco. Se titular ‘Sherry, duende en la bota’, y aspira a ser la guía más completa sobre el vino de Jerez escrita en japonés. El libro, que está realizado por Momoko Izumi y Katsunori Masuko e ilustrado con las fotografías de Borja Luque,recoge la creación y crianza del vino de Jerez, incluyendo además una completa relación de las bodegas de la ciudad. El ejemplar, de 256 páginas, cuesta 35 euros y se puede comprar aquí (insistimos: está en japonés).

La autora fue recibida en el Ayuntamiento de Jerez por el edil Francisco Camas. Foto: Ayuntamiento de Jerez.

La autora fue recibida en el Ayuntamiento de Jerez por el edil Francisco Camas. Foto: Ayuntamiento de Jerez.

Si quieres saber más sobre los sherry bar y el proyecto de Mugaritz, mira este enlace.