Estamos en temporada de habas y, según marca la tradición, este año al ser bisiesto crecen al contrario de lo habitual.

 

Las habas son unas legumbres a las que les gusta la compañía de chicharitos y alcauciles a la hora de entrar en la olla y a las que los años bisiestos como este las enemistan con su propio tallo.

Existen diferentes variedades diferentes de esta planta, aunque explica el agricultor Paco Vázquez que en Conil aún sigue viva la costumbre de aprovechar las semillas producidas el año anterior; hasta los 90, antes de que empezaran a comercializarse las «muchamiel», la «luz de otoño», las «aguadulce» y demás, todo el mundo lo hacía así, y se cultivaban dos tipos, uno más pequeño para el forraje y otro más grande para consumirlo. Las habas de Conil traen cinco granos por cada vaina.

Las habas tienen la peculiaridad de que se pueden plantar durante cuatro meses al año, en función a cuando se quieran recoger. Las más tempranas se siembran en octubre y se recogen en en enero, y las que se siembran ahora vienen a estar listas en abril.

Y una curiosidad más es que tradicionalmente se sostiene la teoría de que las habas, dentro de la vaina ‘miran’ hacia el tallo todos los años excepto los bisiestos, en los que se supone que le dan la espalda. Esto no sólo se escucha en Conil; tiene ya prácticamente la categoría de leyenda urbana, con encendidos debates hasta en Forocoches. Con ese motivo, hay gente que le ha echado paciencia y se ha dedicado a retratar vainas abiertas en años bisiestos y no bisiestos, y no ha encontrado diferencia alguna.

Pero bueno, vamos a lo que realmente nos importa, que es ¿Cómo se puede cocinar esta legumbre? Y esta respuesta es más fácil de responder que el tema de la habas bisiestas: a continuación, varias recetas.

Habas

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