Da Massimo crea una especie de red con tiendas de alimentación para distribuir sus tarrinas y para incentivar el consumo en estos establecimientos. A partir de este fin de semana también realizará reparto a domicilio a través de Uber Eats.

 

Una madre portuense irá próximamente a una tienda de alimentación de su barrio y allí le sorprenderán con sus helados favoritos, de su heladería favorita, un establecimiento que ni siquiera está abierto ahora mismo. Será su sorpresa del Día de la Madre, una sorpresa que es posible gracias a la singular iniciativa del propietario de Da Massimo, Massimo Pozzi.

Pozzi ha creado una especie de red de distribución de sus helados que funciona a través de las tiendas de alimentación que sí pueden abrir durante el Estado de Alarma. La iniciativa sólo lleva un par de días en marcha, pero ha comenzado con muy buen pie: no sólo ha recibido peticiones de clientes, sino también de 25 comercios que querían sumarse a la iniciativa. No todos entrarán en la red, porque Pozzi no quiere que los establecimientos ‘compitan’ entre ellos, sino que haya uno por barrio, alguno más en las zonas más pobladas.

Del servicio a domicilio al reparto por tiendas

Da Massimo lleva diez años abierto en El Puerto de Santa María, y en los últimos nueve ha ofrecido servicio a domicilio propio. Siempre ha sido, explica, un complemento a los despachos, donde se realizaban la mayor parte de las ventas. Este año, estaba pensando habilitarlo a través de la aplicación Uber.

Massimo Pozzi en su establecimiento La Granja de Da Massimo. Foto: Cosasdecome

Tras el cierre, Pozzi decidió esperar: no se sentía seguro y quería informarse bien de todas las precauciones a adoptar para prestar este servicio. Ahora que tiene claro qué protocolos debe seguir para evitar cualquier riesgo, volverá con sus helados, que llegarán a las casas más protegidos que nunca gracias a un nuevo envasado al vacío. Retoma la idea de la aplicación -que comenzará a funcionar este mismo fin de semana- pero no se va a quedar sólo en eso.

Y es que el reparto domiciliario, aunque sufra un incremento debido al confinamiento, nunca va a llegar a acercarse a la venta en despacho. Además, es más cara para el cliente, puesto que la aplicación cobra un porcentaje y un precio de envío: la tarrina que en despacho se vende a 7 euros acaba costando 11,50 a través de Uber.

Así que Massimo acabó ideando un sistema que también beneficia a las tiendas que sí que pueden estar abiertas durante este periodo. Panaderías, fruterías, congelados… pequeños comercios de barrio que con estos helados suman un argumento más para atraer clientes. Quien vaya a recoger su encargo de helados puede que también se lleve el pan, leche o cualquier otro producto. «Queremos fomentar también la sensibilidad hacia las pequeñas tiendas de barrio», explica.

Al cliente, le costará lo mismo que en la heladería, más un euro que responde al coste de reparto: lo  mismo que costaba el servicio a domicilio cuando la heladería lo hacía con medios propios.

La medida no sólo ha creado expectación entre los clientes. La idea arrancó con nueve negocios, y ya ha crecido con cuatro más; entre los recién llegados estará Makro, que también se ha interesado en participar. Estos son los establecimientos que conforman actualmente esta red (si no lo ves bien pulsa aquí):

Los clientes hacen los pedidos a la heladería con al menos 12 horas de antelación (el horario es de 11:00 a 23:00 horas). El teléfono es el 687 23 15 75. Después, se pone en marcha el reparto por estos establecimientos para que el cliente pueda ir a recogerlos. El pago se realiza a través de tres aplicaciones: bizum, twyp y paypal. Además, se puede recoger en cualquier tienda que se desee dentro del listado y se admiten regalos: de ahí que sea posible esa sorpresa para el Día de la Madre.

«Es hora de inventar cosas nuevas y buscar salidas para todos en el mundo D.C, es decir, Después del Coronavirus», asegura.

Guía de comida a domicilio de la provincia de Cádiz

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