El cocinero Juan Carlos Carrasco demuestra su magisterio en la cocina de la caza y las setas en las jornadas gastronómicas del restaurante El Ábaco de Jerez. Destacan platos como las croquetas de boletus, las albóndigas de jabalí o la parrillada de setas

 

La masa de las croquetas se lleva hora y media en el fuego hasta que alcanza el estado de «cremosita». Las croquetas de boletus y gambas que ponen en el restaurante El Ábaco del hotel Sherry Park se presentan en el plato en pie, como si de esa forma le quisieran rendir homenaje al cocinero Juan Carlos Carrasco, uno de los mejores hacedores de croquetas de la provincia de Cádiz. unas ovoides de esas de interior en crema y cubierta crujiente, unos «especímenes» dificiles de encontrar en una provincia que apuesta en exceso por la croqueta «amorterá».

Carrasco, a sus 54 años, «fichó» en el pasado mes de julio como director gastronómico del restaurante El Ábaco de Jerez, un clásico de la ciudad, sobre todo en las época en la que estuvo como jefe de cocina Pepe Rosales, otro de los grandes de la historia de la cocina jerezana.

El cocinero Juan Carlos Carrasco. Foto: Cosasdecome

El establecimiento celebra desde mediados de octubre y hasta el próximo domingo 8 de diciembre sus jornadas dedicadas a la cocina de la caza y las setas, una de las especialidades de este veterano cocinero en las que fue pionero.

En las jornadas, en las que presenta doce platos realizados con setas y caza (la carta completa está al final de la información), el chef sigue demostrando su magisterio en este campo con platos muy logrados como las croquetas de boletus, unas jugosas albóndigas de jabalí o una brillante parrillada con varios tipos de setas.

Parrillada de setas del restaurante El Abaco de Jerez. Foto: Cosasdecome

El Ábaco está en la planta baja del hotel. Tiene entrada independiente desde el aparcamiento, gratuito para las personas que acuden al restaurante. El sitio mantiene una decoración que recuerda a las confiterías de postin de finales del siglo XX. Las paredes están cubiertas de tela con fajas verticales en colores encarnados y beige, a juego con los respaldos de los sillones. Las mesas están vestidas con manteles de tela. El cocinero ha colocado sobre ellas un adorno hecho con rocas de sal y unas conchas de ostiones.

Comedor del restaurante El Abaco. Foto: Cosasdecome

El almuerzo comienza con una crema de boletus que lleva tropezones de setas, de jamón y un poco de pan frito, en plan migas, partido muy fino. Viene muy caliente, como los calditos invernales que te hacen entrar en calor.

Manuel Ordoñez, el veterano maitre del establecimiento me sirve una copa de fino La Ina…otro veterano con historia, para acompañar el almuerzo. Viene fresquito, a esa temperatura que hace sudar un poquito la copa.

La cosa empieza por uno de los platos que estrena Carrasco, un paté de faisán con tropezones de trompetas negras, una de las setas presentes en las jornadas. Viene con unas tostaditas para untar y una mayonesa de setas aliñada con un poquito de trufa rallada.

El paté de faisán, otro de los platos de las jornadas. Foto: Cosasdecome

Las presentaciones son clásicas al igual que la cocina de Juan Carlos que se define como un «cocinero a fuego lento».

Una parrillada de setas demuestra su buena mano. Lleva boletus, setas de cardo, shitake y níscalos, todo aliñado con un aceite de trufas.

El cocinero también se luce con unos personales huevos que llama «termales» porque van a temperatura como «de terma». Los hace a 63 grados durante 42 minutos y logra así una textura parecida a los huevos «pasaos por agua». El huevo aparece sin romper rodeado de patatas fritas «a cuadritos» aliñadas con un toque de ajo, un poco de foie, boletus y unas lascas de jamón ibérico por lo alto. La cosa está en mezclarlo todo para que se reviente la yema del huevo y esta «abrigue» a las papas…siempre dispuestas a dejarse abrigar por lo que haga falta.

Las albóndigas de jabalí son uno de los platos más conseguidos de la carta. Las carne está muy jugosa gracias a que se ha macerado en vino tinto, en concreto de uva tempranillo. Con este mismo líquido elabora luego la salsa que acompaña a las albóndigas que tienen una corteza crujiente y el interior con todos sus jugos…para comerse kilo y medio.

Las albóndigas de jabalí. Foto. Cosasdecome

Otra de las incorporaciones al recetario de Carrasco con las setas es un arroz «negro» pero cuyo color se logra con una crema de trompetas negras, en vez de la tradicional tinta de calamar. El grano viene decorado por lo alto con gambones al ajillo y rebozuelos partidos en trozos generosos.

Hay también platos cuyo enunciado promete como una perdiz con pochas, un lomo de ciervo con salsa de boletus o una caldereta de venado con setas de cardo.

El postre, una tarta de queso, de esas de textura agradable y que se presenta templada y acompañada con unas fresas partidas en láminas y un chutney (una especie de mermelada especiada) de mango.

La carta se mantendrá hasta el próximo día 8 de diciembre y se simultanea con la carta habitual del establecimiento compuesta por una veintena de platos. Cuando terminen las jornadas, a partir del día 9 de diciembre, Carrasco tiene previsto hacer algunas incorporaciones a la carta en la que no faltan media docena de arroces, el rabo de toro deshuesado, el atún rojo, la merluza al ajillo o ensaladas con frutas tropicales y langostinos.

Aquí se puede ver la carta completa de las jornadas de caza y setas.

Horarios, localización, teléfono, recetas  y más datos de restaurante El Ábaco de hotel Sherry Park, aquí.