El establecimiento adquiere un aspecto más luminoso tras la reforma. En las paredes, fotos que recuerdan la larga historia del local.

 

El Bar La Herrería ha abierto sus puertas tras una reforma largamente meditada, porque sus actuales dueños querían darle un aire nuevo… pero sin perder la historia del local, que también es historia familiar. Baldosas hidráulicas en el suelo, piedra, madera, el brillo de azulejos blancos y espejos dan un aire luminoso al local, que cuenta con mesas altas y bajas y una barra. Pero en las paredes cuelga el pasado, en forma de fotos en blanco y negro que recuerdan la historia del establecimiento.

Un rincón con memoria. Foto de Cosasdecomé.

Y es que el bar portuense abrió sus puertas en el año 71 por iniciativa de Francisco Gómez Mateos; el sobrenombre con el que se conoce al establecimiento, La Draga, le viene de la participación de José García Girón, Pepe el de la Draga. Actualmente está en manos del hijo de Francisco, también Francisco Gómez, la segunda generación al frente del establecimiento.

Los propietarios de La Herrería, junto con la decoradora Marta Centeno. Foto cedida.

En lo gastronómico se conservan tapas y platos clásicos, con algunas novedades: Mini-burguer de chocos con Ali-olí, Pez espada con salsa de puerros, Carne mechada con crema de queso Payoyo, Croquetas de pollo rebozadas con quicos (la elaboración que más gusto de la tapa ganadora del Parchwork) y alguna variante más que aún están baranjando. La idea, explican, es que la carta sea más versátil y cambiarla frecuentemente.

Así, en la carta hay tapas, medias y raciones donde no faltan la ensaladilla rusa, las patatas alioli, los mariscos, pescados o guisos, pero también integra esos toques más originales.

Además, la tapa ganadora del la Ruta del Patchwork, la croqueta de pollo con quicos y salsa de manzana, se podrá probar este fin de semana (del 29 de noviembre al 1 de diciembre).

Más información sobre el establecimiento, aquí.

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