El establecimiento del barrio de Loreto es el único de la capital gaditana que vende unos dulces típicos de las fiestas que dieron nombre a una agrupación de Paco Alba.

 

El corrusquillo es el único dulce que se relaciona de alguna manera con el Carnaval de Cádiz. De masa dura y crujiente, lleva avellanas y canela y al parecer debe su nombre a la palabra ‘corrusco’ un pan o bizcocho muy horneado y crujiente. En el año 1963, estos dulces alcanzaron mayor protagonismo debido a que dieron nombre a una comparsa del recordado Paco Alba, ‘Los Corrusquillos gaditanos’. Los integrantes iban vestidos de vendedores ambulantes y la comparsa incluso se aromatizaba con canela para completar el tipo.

En los últimos años, sólo el Horno La Gloria seguía elaborando los corrusquillos, junto a las tortas de Carnaval. La Gloria cerró en 2016, pero  aún así hay quien sigue la tradición. Tras un año de paréntesis, el dulce ha vuelto de manos de Pepe Rueda, que fue maestro pastelero en el horno de Plocia y abrió junto con su hija un nuevo establecimiento en la plaza Virgen de Loreto hace unos meses (más información aquí).  Los corrusquillos de canela ya están a la venta, con la receta tradicional, a cuatro euros la media docena. También hay tortas de Carnaval, a 1,20 euros la unidad. Ambos dulces estarán disponibles hasta la finalización de las fiestas.