La llegada de Peter Sisseck confirma el auge de este tipo de vinos.

 

Peter Sisseck, el famoso creador del vino Pingus, desarrollará un proyecto vinícola en Jerez. En sociedad con Carlos del Río González-Gordon, elaborará vinos de pago.

La llegada del enólogo danés pone de manifiesto el auge de este tipo de vinos. El vino de pago es un vino procedente de un pago, una viñedo vinculado tradicionalmente a la elaboración de vinos, con unas características y microclima diferentes a los de su entorno.
El proyecto se desarrollará tras la compra al bodeguero sanluqueño Juan Piñero de la solera del fino Camborio y la bodega en que se cría, antes propiedad del almacenista jerezano Ángel Zamorano. El lote -según publicó días atrás Diario de Jerez- se completa con dos pequeñas parcelas de viñedo, una de ocho hectáreas en Balbaína y otra de apenas dos hectáreas en Macharnudo Alto, adquiridas a viticultores independientes.
El danés, que considera que el fino es el mejor vino blanco de España, se pa, es el autor de Pingus. A un mínimo de 900 euros la botella, es uno de los vinos más caros del país. Su origen recuerda mucho a la operación que ahora inicia en Jerez para obtener un vino singular.

El auge de los vinos de pago

Jonatan Cantero, del Restaurante Mantúa, habla de la recuperación de la elaboración de estos vinos singulares, de pago, en el Marco de Jerez, donde existen pagos reconocidos como de excelente calidad. El clima y el terreno son lo más importante en estos vinos blancos, marcan la diferencia. En Mantúa hacen diferentes maridajes con estos vinos. Un ejemplo de maridaje, esta vez con un vino chiclanero: Navaja al vinagre de Jerez con pil pil, lechuga de mar y esferificaciones de soja se combina con un Socaire de las bodegas de Primitivo Collantes, un vino del Pago Matalián, a unos pocos kilómetros del mar.
También en un establecimiento de reciente apertura de Jerez, Lu, Cocina y Alma, una parte de la carta de vinos se destina a estos vinos de pago.