El agricultor local Paco Blasco aboga por la recuperación y reproducción de semillas autóctonas ecológicas y los productos que de ellas obtiene con su proyecto ‘Alma de Tomate’.

Tomates negros rusos, patatas moradas originarias de la cordillera de los Andes y acelgas rojas balinesas conviven en armonía en un huerto de 500 metros cuadrados de Rota. Un coloreado y llamativo vergel de verduras variadas procedentes de los cinco continentes que nació tímidamente hace poco más de un año de la mano del joven agricultor roteño Paco Blasco y que hoy acapara la atención de propios y ajenos.

Con casi doscientas variedades diferentes de tomates, setenta de pimientos y unas cuatrocientas restantes de tubérculos y hortícolas, Alma de Tomate, que así se llama el proyecto de Blasco, no deja a nadie indiferente. “Somos un acto de rebeldía frente a la agricultura de hoy en día. Estamos centrados en la recuperación y reproducción de semillas autóctonas ecológicas para dar fe de que existen muchas más verduras de las presentes en las superficies comerciales”, aclara Blasco quien hace especial hincapié casi la totalidad de los productos cultivados provienen de estas semillas antiguas “que no son comerciales, ni están modificadas genéticamente, ni hibridadas en laboratorios”.

Producción de tomates de 'Alma de Tomate'. Foto cedida por Paco Blasco.

Producción de tomates de ‘Alma de Tomate’. Foto cedida por Paco Blasco.

Una producción ecológica y saludable con afán divulgador y concienciador que tiene en el tomate a su principal protagonista. “Existen más de 300.000 tipos de tomates en el mundo y en el supermercado solo podemos comprar siete. En Alma de Tomate tenemos 186 variedades de distintos colores: amarillos, naranjas, negros, azules y blancos”.

Paco Blasco los cultiva de mayo a noviembre. Su peculiar colorido y vistosidad ha despertado la curiosidad de algunos roteños y visitantes que ya se han animado a degustar estos tomates con alma propia que Paco intercambia por otros productos o servicios. “Alma de Tomate no tiene fines comerciales, apostamos por el trueque y el autoabastecimiento”.

El mismo sistema utiliza para el resto de productos a los que da vida en su huerto. Porque el vergel de Paco Blasco no es patrimonio exclusivo del tomate. En él también tienen cabida tubérculos como las patatas moradas, patatas rojas, ocas y ollucos, setenta variedades de pimientos y numerosos hortícolas. Algunos de ellos son especialmente singulares como el crosne, un tubérculo en forma de gusano de procedencia china, del que Paco es el único productor en España, “o la variante no comercial del Kalette, un híbrido derivado de kale, tan de moda en la actualidad”.

Además, en una desinteresada apuesta por la huerta tradicional de Rota, Alma de Tomate también cultiva el ya casi extinto guisante blanco roteño. “Hay que apostar por él, para que no pase como con el tomate de Rota que acabó desapareciendo”.

Un compromiso el de Paco Blasco que traspasa los límites de la mera producción agrícola. El creador de Alma de Tomate ya estudia la puesta en marcha de talleres introductorios a la agroecología, catas de tomate así como actividades lúdicas o educativas vinculadas a la producción y consumo de verduras saludables.

Paco Blasco, junto a su huerto. Foto: CosasDeComé.

Paco Blasco, junto a su huerto. Foto: CosasDeComé.

‘Alma de Tomate’ se encuentra en los Huertos de Ocio Tehigo, en el Pago Tehigo, s/n de Rota.