Por la mañana, un despacho de vinos nuevo, pero a la antigua usanza; al caer la tarde y por la noche, el Cuarto Atamán, un speakeasy en la bodega dotado de una terraza con magníficas vistas, que acaba de iniciar temporada.
Las Bodegas Barbadillo de Sanlúcar ofrecen durante la temporada estival opciones tanto para el día como para la noche. Desde hace unos meses está abierto un despacho de vinos justo al lado de su Museo de la Manzanilla, y ahora acaba de abrir el Cuarto Atamán, un speakeasy reservado «a los que saben llegar» a través de calles y callejuelas blancas del Barrio Alto.
Despacho de vinos y Museo de día

La jornada comienza en el Despacho de Vinos de Barbadillo, donde se puede adquirir manzanilla, oloroso, amontillado, palo cortado… en diferentes formatos de cristal y garrafa y servido directamente de la bota. Quien quiera se lo puede llevar a casa, pero también está la opción de abrir la botella y probar el vino allí mismo, en las barricas dispuestas a modo de mesa para ello. El espacio está decorado con elementos antiguos de la bodega: botellas, un plano de viñedos jerezanos, e incluso una bota que deja ver, a través de un cristal, el velo de flor que protege a los vinos de crianza biológica como la manzanilla de la oxidación.

Bodegas Barbadillo recuperó su histórico despacho el pasado mes de mayo en el interior de una antigua bodega rehabilitada para la ocasión, manteniendo la atmósfera, el silencio y el carácter auténtico de aquellos históricos espacios donde durante generaciones los sanluqueños acudían con sus garrafas para comprar vino directamente de la bota.
El gran protagonista del proyecto es la Manzanilla 1821, una nueva marca creada específicamente para este concepto y concebida para recuperar la experiencia tradicional sanluqueña de degustar la manzanilla directamente de la bota enfriadora a la copa. El nombre hace referencia al año fundacional de la bodega.
El Despacho de Vinos abre al público de lunes a sábado, en horario de 10:00 a 14:30 horas. La visita a este espacio se puede compaginar con el recorrido por el Museo de la Manzanilla, justo al lado. Además, está justo enfrente de un monumento sanluqueño emblemático al que también se puede acceder: el Castillo de Santiago (aquí, la web oficial donde viene el horario).
Cuarto Atamán de noche

Bodegas Barbadillo acaba de presentar una nueva temporada (la segunda) del Cuarto Atamán, un espacio concebido para ampliar su oferta enoturística mediante un concepto que combina patrimonio, historia y coctelería en el corazón de sus históricas bodegas. De la mano de El Botero, conocido establecimiento de copas y coctelería situado en Bajo de Guía, junto a la desembocadura del río Guadalquivir, el espacio recupera el concepto de los antiguos speakeasy o bares clandestinos y lo traslada al universo de Barbadillo, convirtiéndose en uno de los enclaves más singulares del Barrio Alto de Sanlúcar de Barrameda.

Oculto entre patios, callejuelas interiores y botas centenarias, el Cuarto Atamán culmina en una terraza con vistas al casco histórico de la ciudad y al Parque Nacional de Doñana. El recorrido hasta llegar forma parte de la propia experiencia, evocando el misterio de aquellos locales que durante la Ley Seca estadounidense sólo podían descubrir quienes conocían el camino, explican desde la bodega.
El Cuarto Atamán abrió sus puertas el pasado verano con una excelente acogida. En esta nueva edición, Barbadillo ha querido reforzar su comunicación y ampliar la experiencia con una acción que comienza incluso antes de llegar físicamente a la bodega.
Bajo el lema «Solo para los que saben llegar», la iniciativa invita a recorrer previamente los gemelos digitales de las bodegas Barbadillo. Los participantes deberán descubrir cuál de los recorridos conduce al Cuarto Atamán y localizar una estantería donde, durante la grabación de la visita virtual, aparecían juntas dos botellas muy especiales: Atamán Vermut y Atamán V.
Quienes encuentren ambas botellas deberán realizar una captura de pantalla, compartirla en Instagram siguiendo y mencionando la cuenta de instagram Atamán y presentarla posteriormente al visitar el Cuarto Atamán. Como recompensa recibirán un Cóctel Clandestino, una creación exclusiva fuera de carta que irá variando durante el verano y que solo podrán degustar quienes hayan demostrado que saben llegar.
La acción convierte la visita virtual en el inicio de la experiencia presencial y establece un puente entre el entorno digital y el patrimonio histórico de la bodega, invitando al visitante a descubrir uno de sus rincones más desconocidos antes incluso de poner un pie en Sanlúcar.
El nombre del espacio hace referencia a Atamán, una marca registrada por Barbadillo en 1943 para comercializar uno de sus vermuts. Décadas después, la recuperación de antiguas botas de Atamán V, conservadas durante más de cincuenta años en las bodegas de la casa, permitió rescatar un valioso patrimonio enológico que sirvió de base para desarrollar el vermut que hoy comercializa la bodega, respetando el carácter de aquellas viejas soleras.
El Cuarto Atamán abre de martes a sábado, de 19:30 y 00:30.
Más información sobre Bodegas Barbadillo, aquí.