El famoso restaurante ofrece cinco tapas y un postre especial para hacer más atractivas las tardes en este emblemático espacio.
El Restaurante El Faro de Cádiz ha dado inicio al año con una novedad: cambia el horario, y con esa modificación se instaura oficialmente el tardeo, que contará incluso con una carta específica.
Así, viernes, sábado, domingo y otros días especiales, la barra abre en horario vespertino hasta las siete de la tarde, mientras que entre semana prolonga su funcionamiento hasta las cinco y media de la tarde. Y hay una carta pensada para esas horas, para que se pueda picar algo que acompañe el momento una vez cerrada la cocina, a las cuatro y media.
Se trata de «una selección cuidada de aperitivos, y el ambiente tranquilo que siempre ha definido esta casa». La carta cuenta con cinco tapas y un postre. Las tapas son Concha de aceitunas machacadas, Concha de piparra, Concha de alcaparrones, Gilda de anchoa y Paquete de papas fritas, y el dulce, específico para el tardeo, varía cada semana. «Algo ligero, algo fácil» para los salados, y dulces como por ejemplo un dalky de chocolate casero, indica Mario Jiménez desde el famoso restaurante.
Explican que llevan tiempo planteándose el tardeo, tras observar cómo los clientes que terminaban de comer y querían un combinado acababan tomándoselo en otro local, algo que se repetía sobre todo los fines de semana.
Ahora, tendrán hasta las siete para permanecer en la barra los fines de semana, y hasta las cinco y media entre semana. Además, los clientes del restaurante podrán alargar la sobremesa cualquier día hasta las seis y media. Con respecto a los que estén en las mesas altas, podrán desplazarse incluso con los taburetes, una vez terminada la comida, a la zona de barra para el tardeo.
«Creo que esto va a ser un antes y un después. Ojalá tenga una buena aceptación», expresa Jiménez.
Además, uno de los atractivos es que los clientes en estas horas de la tarde encontrarán a sus camareros de referencia en el servicio. Para conseguir esto, se han cambiado los horarios de todo el establecimiento a partir del 7 de enero.
Reorganización horaria
Explica Mario Jiménez que parten del convencimiento de que El Faro tenía que tener unos horarios más medidos. «Hay que mirar por la calidad de vida de los trabajadores», explica. Se dieron cuenta de que en la primera hora y media de trabajo había trabajo, sí, pero en días puntuales, por lo que ahora pasan a abrir la cocina de una y media a cuatro y media de la tarde. Por la noche, el horario va de ocho y media de la tarde a once de la noche, adelantando así el cierre, porque a última hora pasaba lo mismo.
Esta reestructuración permite al restaurante cubrir las horas centrales del día para los clientes que demandan un servicio cada vez más de moda.
El Faro de Cádiz es todo un clásico en la gastronomía gaditana, que ha marcado durante sus sesenta años de historia. Tienes más información sobre el establecimiento aquí.


