Dos socios, Rogelio Gallardo y Jorge Sánchez, se han hecho cargo del establecimiento, que seguirá ofreciendo su carta habitual a la que se suman chacinas, montaditos y conservas.
Muy cerca de la plaza de la Candelaria, en la esquina entre Doctor Dacarrete y Obispo Urquinaona, está el Bar El Laurel desde 1914. Un bar pequeño, con terraza, donde la reina es la tapa y que se suele llenar hasta la puerta. Cerrado desde hace varios meses, el viernes 19 de diciembre inicia una nueva etapa, bajo una nueva gerencia que quiere respetar el espíritu de este negocio gaditano.
Los nuevos propietarios son Rogelio Gallardo y Jorge Sánchez, ambos de Cádiz y amigos desde la infancia. Incluso han sido compañeros de trabajo en La Mafia (Rogelio en la cocina y Jorge como gerente) hasta que la afición de Rogelio por los tatuajes le impulsó a abrir su propio negocio: Roge Tattoo, en el 23 de la avenida del Guadalquivir.
Los amigos habían soñado a menudo en emprender juntos e incluso habían llegado a intentar hacerse con algún alquiler. Pero donde pusieron toda la carne en el asador es en El Laurel, un bar del que habían sido clientes. Conocían perfectamente el sitio y también el éxito que tenían entre sus clientes. Así que, hace unos meses, se hicieron con el negocio y comenzó la puesta a punto, que ha modificado un poco la barra y ha sido más intensa en la cocina, que cuenta ahora, entre otras novedades, con un nuevo horno. El resto permanecerá igual y seguirá estando disponible la terraza hacia Doctor Dacarrete.
Así, el local está ya listo para su apertura. Rogelio combinará sus dos negocios y Jorge ejercerá como cliente. Allí ofrecerán una carta muy similar a la anterior: todo tapas, comida tradicional y muchos guisos, con rabo de toro, menudo, albóndigas ibéricas y paella los fines de semana. Ha acortado un poco la carta existente, pero a cambio han introducido chacinas, montaditos y conservas.
Un poco de historia
El Laurel es un bar tradicional en el casco antiguo de Cádiz que estuvo a cargo de la familia Ruiz hasta 2013, con la jubilación de Julio Ruiz Mendoza, conocido como Julito ‘el del laurel’, que lo gestionaba junto a su mujer María del Carmen Rodríguez. Él heredó el negocio de su padre, que a su vez tomó el relevo del suyo, siendo tres generaciones tras la barra de El Laurel. En ese momento pasó a manos de uno de sus empleados, quien posteriormente cerró el negocio; la imagen de arriba corresponde a esa etapa. Ahora, Rogelio Gallardo y Jorge Sánchez toman el relevo.
Más información sobre El Laurel, aquí.
Y además…
- Aquí más sitios para comer bien en la zona de la plaza de Candelaria.
- La Guía Gastronómica de Cádiz capital