La bodega Muchada Léclapart está elaborando vinos naturales y biodinámicos en Sanlúcar, que ya han llegado a Japón o Canadá.

 

Todo comenzó cuando Alejandro Muchada, entonces estudiante de arquitectura y mochilero por Francia para aprender sobre agricultura ecológica, vendimió con David Léclapart en Champagne. El francés había dedicado los terrenos familiares a la viticultura biodinámica. «Aquel verano fue un viaje iniciático hacia la biodinámica y el hacer de vigneron», explica Muchada.

La relación se consolidó y, cinco años después de esta primera experiencia, en 2016, decidieron emprender un proyecto juntos en tres hectáreas de viña de palomino y de moscatel –en su mayoría de más de 50 años- en agricultura biodinámica. Las parcelas se sitúan en el Pago Miraflores (Sanlúcar) y el Pago Abulagar (Chipiona). La bodega Muchada Léclapart está ubicada en el Barrio Alto de Sanlúcar, y de allí no salen champanes ni jereces: salen seis vinos blancos cultivados a la manera de Jerez y madurados con bastantes técnicas francesas.

Univers es un vino blanco 100% palomino fino y california (mezcla de las viñas más jóvenes de la viña La Platera del Pago Miraflores) fermentado y vinificado en depósito de acero con pintura cerámica. Lumiere está hecho con  palomino fino de cepas de más de 60 años de la viña La Platera del Pago Miraflores, fermentado y vinificado en barricas bordelesas de 4 años. Elixir es un blanco blanco con 40% moscatel de Chipiona de cepas de 40 años de la parcela El Camino del Puerto del Pago Abulagar y 60 % palomino fino de cepas de más de 60 años de la viña La Platera del Pago Miraflores, fermentado y vinificado en barricas bordelesas de 4 años. Etoile está hecho totalmente con palomino fino de cepas de más de 60 años de la viña Miraflores Alta del pago Miraflores, fermentado y vinificado en botas de manzanilla y amontillado. Por último, Vibrations está hecho con la misma uva que el anterior, macerado 5-7 días y vinificado en botas de manzanilla y amontillado.

Lo esencial, indica Muchada, es que intentan elaborar vinos lo más naturales posible, con muy poca intervención, siguiendo las normas del cultivo biodinámico. En biodinámica, la finca se considera como un organismo en el que las plantas, los animales y los seres humanos están conjuntamente integrados.

Los vinos se encuentran en tiendas especializadas, y la bodega exporta a puntos tan remotos como Japón, Corea, Suecia, Estados Unidos o Canadá. Tienen página web (ver aquí). Además, los vinos han sido muy bien valorados por la puntuación Robert Parker, la más importante a nivel mundial. Lumiere 2017 ha recibido 94 puntos parker, «que es una puntuación muy alta para ser una primera añada de la bodega y ser un vino blanco del año sin fortificar», explica Muchada.

Un club de vinos

Uno de los proyectos en los que está trabajando ahora la bodega es en la creación de un club de vinos, el Lumiere Wine Club, que les permitiría acercarse más al consuidor final y «compartir momentos». Habrá cupones especiales y eventos privados para los socios (más información aquí)

¿Sabías que en la provincia hay al menos un proyecto más de vinos biodinámicos. Te lo contamos aquí?