Elías Muñoz abre Atalaya Gastrobar, donde ofrece cocina casera con agradables vistas desde la terraza.

 

El cocinero Elías Muñoz ha inaugurado recientemente su propio negocio: La Atalaya Gastrobar, en Arcos de la Frontera.

Muñoz era hasta hace año y medio el cocinero de El Zindicato. Hijo de su fundador, Bernardo, estudió en la Escuela de Hostelería de Cádiz y empezó  a trabajar en el conocido establecimiento arcense, donde reforzó la oferta de tapas del establecimiento. Tras la jubilación de Bernardo, El Zindicato cambió de manos y Elías decidió tomarse un tiempo para ampliar su formación. La pandemia ha impedido que estos planes salgan como había previsto, y finalmente ha decidido abrir.

Crujientes de langostinos. Fotos cedidas.

Lo ha hecho en la carretera que va de Arcos a El Bosque, un lugar con unas magníficas vistas de Arcos que pueden verse desde una terraza muy amplia donde hay una treintena de mesas (en el interior hay otras cincuenta).

El establecimiento abre a media mañana y sirve tanto tapas como raciones. Elías menciona las croquetas de gambas al ajillo (también las hay de puchero), las lagrimitas de pollo con salsa de gouda, el solomillo con salsa de hongos o el hojaldre relleno de champiñones, carrilleras y crema de queso curado entre las favoritas de sus clientes. Indica que todo -incluidos postres- son caseros, y que también ofrecen durante la tarde meriendas y copas, ya que no cierran hasta después de la cena.

Las vistas desde el establecimiento.

También hay hamburguesas, y algunas tapas que conocerán los clientes del anterior establecimiento del cocinero, como los crujientes de langostinos o las brochetas de langostinos y bacon.

Más información sobre este establecimiento, aquí.

Pinchar para disfrutar del chuletón de buey gaditano