El establecimiento abre en San Fernando, donde antes estaba Caraméló, de manos de los cocineros Pepe Valero y Manuel Sandoval.

 

El traspaso del local de la calle isleña General García de la Herrán -donde estaba Caraméló- supuso toda una tentación  para José Valero. Tras su paso por La Castillería de Vejer, llevaba seis años y medio en De Javier Tapería en San Fernando, pero nunca había emprendido por cuenta propia. Pero era una idea que le rondaba por la cabeza desde hace tiempo, y el local lo convenció, así que ahora se ha convertido en su refugio… y el del socio que ha emprendido con él esa aventura, el cocinero peruano Manuel Sandoval.

Los propietarios de El Refugio.

El nuevo negocio, El Refugio de Pepe Valero, cuenta con terrazas, un interior con mesas bajas y una barra destinada principalmente al uso de los camareros. En este escenario se desarrolla una carta hecha a cuatro manos: una carta amplia compuesta por platos para compartir, donde Valero incorpora comida tradicional con un toque original, y Sandoval ofrece un selección de platos de la cocina de su país.

Explica Valero que se trata de una carta amplia con ensaladas, carnes (cita los raviolis de carrillera con parmesano y aceite de trufa, y el solomillo de cerdo con setas confitadas y crema de castañas), pescados como la dorada en papillote, el bacalao al horno con ñoquis y pesto o la corvina a la roteña con patatas risoladas.

El bacalao con ñoquis.  Todas las fotos han sido cedidas por el establecimiento.

El apartado peruano es como «una carta dentro de la carta», compuesta por seis platos como, por ejemplo, el ceviche de corvina. Los postres son de la casa, y el cocinero pone dos ejemplos: la gaditana tarta de queso payoya, y el peruano dulce limeño.

Un postre: tarta de queso payoyo y coulis de plátano.

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