El establecimiento, situado en Tarifa, ha reabierto recientemente bajo una nueva dirección, y aunque hay novedades conserva uno de sus grandes atractivos: los braseros con los que se terminan en mesa carnes y atún.

 

Lobo ha reabierto en la calle San Francisco de Tarifa bajo una nueva dirección, que ha decidido conservar sus mayores atractivos, los braseros y las fondues, introduciendo algunas novedades que están siendo bien acogidas.

La nueva propietaria es Elena Bau. Esta fotógrafa madrileña decidió abrir un negocio en su ciudad de veraneo. Así nació El Calao, una taberna al estilo tradicional y con productos de la zona situada en la calle General Copons. Pero quería abrir un segundo local, y la oportunidad le llegó con el traspaso de Lobo, un establecimiento que funcionaba ya desde 2015 con ese nombre, que conocía y le gustaba. «Tiene un encanto especial», asegura.

El local está ubicado en una calle estrecha del centro de la localidad. Cuenta con una pequeña terraza y una sala con mesas bajas. La esencia del establecimiento se ha preservado, empezando por los braseros de carbón en los que se sirve la carne para que el comensal le dé el punto que prefiera. No sólo se utilizan para las carnes de vaca, sino también para el atún. También siguen en carta las fondues de queso suizo, ya casi imposibles de encontrar en la provincia. Una de las novedades que ha introducido la nueva dirección es la hamburguesa Lobo, elaborada con carne de vaca madurada, el tataki de simmental o el antipasto italiano. Los postres son caseros: tarta de queso, de chocolate, dulce de leche…

El establecimiento abre de lunes a sábados solo para cenas, y otro de sus fuertes son los cócteles, de los que tiene bastante variedad. La carta de vino es corta y sencilla, pero muy cuidada: han confiado en un sumiller para confeccionarla. En la parte líquida destaca también que ofrecen sangría de cava, una bebida que tampoco es fácil encontrar por la zona.

Más información sobre este establecimiento aquí. 

Y aquí, la Guía Gastronómica de Tarifa.