Coco Café, en Jerez, sirve su propia mezcla de café con pastelería hecha por ellos en un entorno cuidado. Explican que ya han conseguido que la gente vaya a buscarlos y que ahora aspiran a franquiciar.

 

Cocó Café es el establecimiento abierto por Raúl Montes Álvarez y Yaneli Espinal en Jerez. Es una panadería, una pastelería, una cafetería… donde también se pueden comer pizzas o sandwiches para almorzar.

Montes explica que la idea era ofrecer un local diferente a lo ya existente en Jerez. Una decoración muy cuidada y productos de calidad son, según asegura, las claves de este proyecto. Para empezar, ofrece desayunos de todo tipo, como ingleses, veganos, ensaladas de frutas, yogures, panes especiales, huevos Benedict… Otro punto fuerte son las meriendas. Al principio compraban los dulces en obradores, pero actualmente han pasado a elaborarlos ellos mismos. El 75% de los dulces que sirven son propios, y la idea es ir ampliando este porcentaje para poder ofrecer en el establecimientos productos «diferentes y frescos».

Al café le dan gran importancia; Raúl es un apasionado del café y su cuñado es tostador, por lo que es un tema que han analizado a fondo. En el establecimiento sirven una mezcla de café natural creada ex profeso para ellos con la variedad Geisha, «de una calidad muy buena, con toques frutales y dulces, que consigue envolverte con el aroma». Venden otras variedades, aunque no las sirven en el establecimiento porque habría que ajustar la máquina cada vez que se cambiara de café para poder sacarle todo su potencial.

Otro detalle con el que quieren marcar la diferencia es que siempre trabajan con leche fresca (puedes leer un reportaje sobre el uso de esta leche en la hostelería de la provincia aquí).

Sirven variedad de desayunos. Imágenes cedidas.

Coco Café también sirve sandwiches, pizzas o pasta a la hora del almuerzo, con una carta diseñada por Iván Vera, chef del hotel Elba Costa Ballena

La idea se redondea con un mobiliario «supercuidado», procedente de Francia, para conseguir un entorno muy agradable. «Desde el principio nos propusimos que fuera un sitio que la gente viniera a buscar, y lo estamos consiguiendo», explica el propietario. El local está en evolución y persigue una meta: franquiciar.

Aún no hay fecha para hacerlo. Se lo plantearán cuando vean que el funcionamiento de este local va «como un tiro»; de momento, les preocupa más evolucionar en la producción propia de dulces y en introducir algunos nuevos como los brookies (es como un brownie con galleta). Además, tienen en mente otras metas más cercanas, como poner el marcha un sistema de desayunos a domicilio que permita que estos se conviertan en todo un regalo.

Dirección, teléfono y más datos de este establecimiento, aquí. 

Pinchar para disfrutar del chuletón de buey gaditano