El establecimiento, abierto por Fran Baena, es un café y bar que ofrece dulces de la zona y otros de elaboración propia, pero que no renuncia a servir copas o unos caracoles.

 

Fran Baena conoce Prado del Rey porque es profesor de reiki -«entre otros 18 oficios», explica- y en esta localidad serrana tiene algunos alumnos. Hace unos meses se fijó en un local que estaba en un sitio estupendo: en una esquina de la plaza de la Constitución, frente al Ayuntamiento y a la Iglesia… y decidió dar el paso y hacerse con él.

Las «vistas» de la vitrina. Fotos cedidas.

Así surge Santa Virginia, un café y bar que también funciona como pastelería. Entre semana, el establecimiento abre a las 8:30 de la mañana, cierra a las 14:30 y vuelve a funcionar por la tarde, de 17:00 a 20:00; de viernes a domingo, hacen un horario continuado y cierran más tarde. La jornada empieza con unos desayunos en los que no faltan los molletes de Prado del Rey, las chapatas… y también un pan de ocho cereales de elaboración propia. Para acompañarlo, aceite, jamón, tomate y untamientos tradicionales.

Las plaza donde se ubica el establecimiento.

El día continúa con snacks, montaditos y hasta caracoles y cabrillas en temporada. Mientras, despachan dulces llegados de la provincia de Sevilla y también de los alrededores, así como los hechos por ellos, entres lo que Fran destaca la tarta de zanahoria. A desayunos, cafés y cervezas se unen también las copas.

A la oferta se une el atractivo de la terraza, que es pequeña pero que se beneficia de lo céntrico del local, con vistas a la Iglesia y al Ayuntamiento.

Más información sobre Santa Virginia, aquí. 

Pinchar para disfrutar del chuletón de buey gaditano
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