El local, que llevaba 14 años cerrado y que fue uno de los más conocidos de la Sierra de Cádiz, será gestionado por los mismos hosteleros de La Parrilla de Arcos y la idea es recuperar el recetario y la estética del antiguo establecimiento

 

En medio del patio de un antiguo palacio señorial construido en el siglo XVIII sigue reinando una estatua de Rocío Jurado. En las paredes continúan los azulejos que conmemoraban los premios del establecimiento y el comedor sigue presidido por una mesa con antiguos enseres relacionados con la comida y el vino. Sí se ha renovado el mobiliario, pero por lo demás el sitio está prácticamente igual que cuando José Antonio Roldán y María Moreno, los que hicieron famoso el restaurante El Convento de Arcos, decidieron cerrarlo allá por el año 2007.

El establecimiento su fundó en el año 1985 y se convirtió en uno de los más famosos de la Sierra de Cádiz, destacando especialmente su labor en la recuperación del recetario tradicional de la zona. Carlos de la Barrera es, junto a Ricardo Moreno, el propietario del restaurante La Parrilla de Arcos. Conoce a la familia Roldán Moreno desde hace mucho tiempo debido a su profesión de asesor de empresas. Esto facilitó mucho que María Moreno accediera a dejarles el local ya que su preocupación durante estos años, en los que ha recibido numerosas ofertas para volver a abrir el restaurante, era que este mantuviera su prestigio.

Aquí puedes ver un vídeo que muestra como es el nuevo establecimiento

Carlos de la Barrera señala que «María incluso nos está facilitando recetas de los platos y nos está asesorando en todo el proceso de reapertura. De todos modos, el establecimiento está ahora en una primera fase de ‘acoplamiento'», señala el hostelero. «Hemos abierto con una carta provisional, cercana a lo que hacemos en la parrilla, para empezar a rodar, y ya cuando estemos asentados y tengamos el nuevo mobiliario al completo intentaremos dar un vuelco a la carta con la idea de recuperar el espíritu del antiguo restaurante El Convento».

De hecho, la idea es recuperar algunos de sus platos más famosos como el abajao, una peculiar sopa de espárragos de la ciudad, los guisos con carne de caza y los postres de la zona. El restaurante abrió al público a finales del pasado mes de abril. El sitio conserva intacta la decoración. No falta el monumento a Rocío Jurado que preside el patio. La cantante era muy amiga del matrimonio y quisieron homenajearla con este busto en medio del comedor, un precioso patio rodeado de columnas románicas y arcos de medio punto al que entra la luz desde la azotea.

En total el establecimiento cuenta con unas 50 plazas, incluido unos pequeños salones privados. No hay barra. El Convento está en pleno centro de la ciudad, muy cerca de la plaza del Cabildo donde está el famoso mirador de Arcos. Conserva cierto aire de mesón, con azulejos hasta mitad de la pared, pinturas de bodegones y numerosos recuerdos sobre los premios y galardones conseguidos. El patio está decorado con grandes macetones y la estancia resulta bastante luminosa.

La idea de Carlos de la Barrera y Ricardo Moreno es abrir también como restaurante la antigua azotea del inmueble, con unas estupendas vistas sobre Arcos. Ahora están trabajando en la forma de adaptar este espacio «pero nuestra idea es contar con este otro comedor porque las vistas son inigualables» señala de La Barrera. De la recepción a los clientes se ocupa también otro veterano de la hostelería local, Gerardo Blanco.

En lo gastronómico el restaurante ha abierto con una primera carta provisional de la que se ocupa Paqui Moreno, una veterana y conocida cocinera arcense. La carta con la que han abierto es variada y de estilo internacional. Hay entrantes que van desde un tartar de salmón a un milhojas de queso de cabra o una ensaladilla de mariscos para luego adentrarse en apartados de huevos y arroces, ensaladas y platos calientes. Aquí tienen desde gallo San Pedro con mayonesa de lima y azafrán hasta unas alcachofas con setas y jamón ibérico. Cuentan también con platos de pescado con bacalao, corvina o calamar. Para el tema de las carnes cuentan con un estofado de carrillada ibérica o una perdiz guisada con higos. Los postres son de elaboración propia y en los vinos dan prioridad a las etiquetas de la zona. Se come a base de platos que se pueden compartir. En muchos de ellos ofrecen medias y raciones. Los precios oscilan entre los 6,5 euros que sale la media ración de ensaladilla de marisco o los ocho con cincuenta de la ensalada de quinoa con verduritas y aguacate y los 20 euros que sale el calamar de potera o los cuarenta del chuletón de vaca retinta.

Carlos de La Barreda en el patio de El Convento junto a la jefa de cocina del establecimiento Paqui Moreno. Foto: Cosasdecome

La idea es que en las próximas semanas, cuando pongan en marcha la nueva carta estén presentes platos históricos del restaurante como el abajao de espárragos, la sopa de clausura, el cordero lechal o el faisán.

Horarios, localización, teléfono y más datos del restaurante El Convento, aquí.

La historia de El Convento

José Antonio Roldán y María Moreno pusieron el establecimiento en marcha en el año 1985. José Antonio se ocupaba del comedor y María capitaneaba la cocina. El establecimiento fue pionero tanto en la difusión de los vinos de la zona como en la recuperación de un recetario de la Sierra casi perdido. Su trabajo les trajo numerosos premios, como el del Grupo Gastronómico Gaditano o el de mejor establecimiento de la provincia en el año 1999. El sitio figuraba también las guías gastronómicas y solía estar presente en los acontecimientos gastronómicos que se celebraban.

Aquí ofrecemos, incluso con video, algunas de sus recetas más famosas:

María Moreno y José Antonio Roldán, los fundadores del restaurante El Convento. Foto: Cedida

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