Desde hace año y medio, el espacio La Jara apuesta en el Puerto de Santa María por un innovador concepto que aúna auténtica gastronomía local con actuaciones flamencas alejadas de tópicos. Sus consignas: cocina de calidad y precios ajustados para el público de la zona.

Primas, oriundas de Barcelona, apasionadas de la cultura en todas sus expresiones y enamoradas de la provincia de Cádiz, Jara Moya y Nuria Campreciós siempre se consideraron jóvenes de espíritu inquieto. No en vano, Jara viajó durante más de una década por gran parte de España para desarrollarse a nivel profesional en el campo del marketing y la hostelería, mientras Nuria hacía lo propio como programadora de cine independiente, comisaria de exposiciones y productora de festivales de cine en toda Europa. Hace poco más de un año que ambas decidieron recalar en el Puerto de Santa María. Deseaban poner en marcha un proyecto conjunto que aunara dos de las grandes pasiones que compartían: gastronomía y arte, concretamente el flamenco.

Fue así como cobró vida el espacio La Jara, que Moya y Campreciós describen como «un concepto de negocio alternativo e innovador» donde es posible «escuchar la mejor música en directo maridada con los productos de nuestra tierra». A caballo entre un tablao y un restaurante, La Jara se aleja del concepto típico de establecimiento para turistas que ofrece paquetes cerrados de almuerzos o cenas unidos a un espectáculo flamenco. «No tiene nada que ver con nosotros. Aunque a nuestros conciertos también acuden visitantes, están concebidos para un público local que disfrute con el flamenco de verdad y la comida local auténtica»

La Jara se sitúa en el antiguo Situado en el antiguo recinto de La Pescadería. Foto cedida por el establecimiento

La Jara se sitúa en el antiguo recinto de La Pescadería. Foto cedida por el establecimiento

De esta forma, para asistir a algunas de las actuaciones que acoge La Jara durante los jueves, viernes o sábados tan sólo es preciso cenar allí a la carta y abonar cinco euros en concepto de pago por el espectáculo. «Contamos con una terraza exterior de 130 metros al lado del río Guadalete destinada estos conciertos», aclara Jara Moya, coordinadora del área gastronómica de La Jara.

Al margen del programa de actividades culturales del espacio, La Jara funciona como restaurante al uso de elaboraciones de cercanía basadas en productos de proximidad. Cuenta para ello con proveedores de la zona. «Tanto el pescado, como la verdura, fruta y carne la adquirimos fresca de la Plaza de Abastos del Puerto, el atún viene de Barbate y nuestro pan de La Artesa en Arcos», explica Moya. Guisos, ensaladas y chacinas completan la oferta gastronómica del establecimiento que se subdivide en platos y tapas. «Todo muy elaborado y con un sabor muy de aquí».

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