Un proyecto impulsa la recuperación de las salinas artesanales para incentivar la economía local y preservar la biodiversidad y el patrimonio cultural.

 

Tres salinas artesanales gaditanas y una de Murcia se beneficiarán de un nuevo proyecto internacional, MedArtSal que tiene como objetivo promover su desarrollo sostenible.

En la provincia, la ayuda recáe sobre el Centro de Recursos Ambientales Salinas de Chiclana, Salina San Vicente de San Fernando y la salina Preciosa y Roqueta (Marambay) de Cádiz. En la última se desarrollará el Cultivo sostenible de microalgas mediante raceways para la diversificación, con la que se apoyará la puesta a punto de un sistema de cultivo de microalgas para la comercialización en sectores como alimentación o salud. El proyecto Aprovechamiento de los recursos naturales de la salina para la salud y el ocio, en la salina Santa María de Jesús de Chcilana, mediante la utilización de los recursos que ofrece la salina, como son las macroalgas, el fango y la sal, trabajará para la creación de una nueva línea de productos cosméticos que se comercializarán y usarán en su spa salinero.

La propuesta Adecuación al entorno y de producción salinera en la salina San Vicente en San Fernando busca restaurar y habilitar un elemento importante del patrimonio cultural de la salina, como es el edificio del antiguo molino de sal, como tienda física en la explotación para así fomentar la actividad turística del lugar. Esta salina es la única que ha sobrevivido en San Fernando de las numerosas que existían, manteniéndose activa desde 1725. Con respecto a la salina de Marchamalo de Murcia, esta será restaurada para que vuelva a producir.

Los proyectos fueron presentados en unas jornadas técnicas celebradas con motivo del Día Internacional de la Gastronomía en Marambay. Los participantes (representantes del sector salinero, prescriptores y periodistas especializados en gastronomía y territorio, así como gestores y actores públicos y privados vinculados a la gestión del Espacio Natural y la innovación económica y social) debatieron sobre las fórmulas para impulsar y promover las salinas, y posteriormente asistieron a una demostración de pesca artesanal de estero y una demostración culinaria consistente en un ceviche con langostino de estero acompañado con algas aportadas por Suralgas, y el posterior almuerzo con productos típicos de la marisma salinera como las ostras de Estero Natural, todo realizado por el equipo de cocina de Marambay y maridado con vinos generosos de las Bodegas Caballero-Lustau.

La jornada incluyó un espacio expositivo en el que han tomaban parte las empresas locales Productos La Salá, Estero Natural, Suralgas, Mar Natural y Ostras de Cádiz, todas ellas pequeñas y medianas empresas creadas en torno a las salinas artesanales.

El proyecto salinero está financiado por la Unión Europea en el marco del Programa ENI CBC Med, y ha sido organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza – Centro de Cooperación del Mediterráneo (UICN) en colaboración con la Universidad de Cádiz, ambas socias de un proyecto que aborda retos comunes en cuatro regiones mediterráneas (Italia, España, Líbano y Túnez).

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