La iniciativa es del Ayuntamiento de Chiclana y pretende proteger este marisco. El distintivo lo podrán lucir, además de los capturados en la localidad,  ejemplares de otras salinas de la Bahía de Cádiz

 

«Langostino de Chiclana» es el logotipo que podrán lucir a partir de las próximas semanas los que se conocen como langostinos de estero, el marisco que crece en las pequeñas piscinas naturales que hay en torno a las salinas de la provincia y cuyo consumo se ha popularizado mucho en los últimos años hasta convertirse en un producto bastante apreciado sobre todo en las poblaciones de la Bahía de Cádiz.

La Oficina Española de Patentes y Marcas ha aprobado ya la solicitud presentada por el Ayuntamiento de Chiclana para poder utilizar la marca «Langostinos de Chiclana». El sello fue presentado ayer lunes por el alcalde de la localidad, José María Román, impulsor del proyecto, ante una nutrida representación de empresarios salineros, hosteleros, bodegueros, comerciantes de la localidad y representantes de la administración. Junto a ellos también estaban representantes de Ctaqua (Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía) y la Asociación de Pequeños Productores de Pescado de Estero de la Bahía de Cádiz, que agrupa a las pequeñas firmas del sector, las dos entidades que han colaborado también en la obtención del distintivo.

Esta es la segunda marca que registra el Ayuntamiento para proteger los productos de los esteros. Hace unos meses también se presentó la marca «Pescado de Estero Tradicional» que ya se empezó a utilizar el pasado verano (más información, aquí).

El acto tuvo lugar en los esteros de Manguita, una de las empresas pioneras en la comercialización de los pescados de estero criados de forma tradicional y también de los primeros que comenzó a vender en sus cervecerías estos langostinitos.

Langostinos de estero. Foto: Cosasdecome

El langostino de Chiclana, cuya marca se ha registrado ahora, es un marisco cuyas larvas son las mismas que la del famoso langostino de Sanlúcar: Penaeus (Melicertus) kerathurus. Lo que cambia luego es el entorno en el que crece. Ambos nacen en el mar pero mientras que el langostino de Sanlúcar crece en ese mismo ámbito o a la entrada del Guadalquivir, el langostino de Chiclana o de estero crece dentro de estas piscinas naturales con lo que su alimentación y el agua en la crece es diferente y le da un sabor, un tamaño y unas características distintas.

Juan Manuel García de Lomas, gerente de Ctaqua, señala que los langostinos entran en los esteros siendo larvas y aprovechando la apertura de las compuertas que regulan la entrada del agua del mar en estas piscinas naturales. Entran durante la primavera y ya se quedan a vivir en la zona. Los langostinos son un poco como los cochinos, pero en marinero. Se lo comen casi todo y así se alimentan de otros crustáceos más pequeños, gusanos e incluso algas si no hay otra cosa que llevarse a la boca. Durante los meses de verano estos crustáceos crecen hasta hacerse adultos. En agosto ya han alcanzado la talla para su venta. García de Lomas señala que «no se trata de langostinos pequeños, son animales que han alcanzado su talla lo que ocurre es que crecen de otra manera al estar en otro espacio natural». García de Lomas señala que en las características del producto también influye la salinidad y los cambios de temperatura.

Los ejemplares se capturan con nasas que se introducen en el agua y se comercializan desde los meses de agosto y hasta que llegan los primeros fríos en octubre. «Normalmente entonces desaparecen porque han sido capturados o por el hombre o por otros animales del entorno salinero».

Tanto García de Lomas o Román, el alcalde de Chiclana, destacaron en el acto «la calidad gastronómica de este producto. Los langostinos tienen un sabor diferente, el que la aporta el medio en el que viven y su alimentación completamente natural». Ambos destacan la «sostenibilidad» de esta actividad empresarial ya que los crustáceos se alimentan de lo que hay en las salinas, sin que se aporte ningún elemento más.

Los sabrosos pequeñines de los esteros

Ahora, una vez conseguida la marca, se abre el plazo de solicitudes para que las empresas que se dedican a criar y comercializar el producto, puedan solicitar la utilización del distintivo. Para ello tendrán que cumplir las condiciones que establece el documento que protege la marca y que establece que el producto debe crecer de una forma natural en los esteros y capturarse mediante los métodos artesanales tradicionales.

La marca podrá solicitarse no sólo por empresas radicadas en Chiclana, sino por empresa que exploten esteros naturales de forma tradicional en la zona del «entorno», señalan desde el equipo que ha realizado todo el trámite de la marca.

Aunque ahora no están en temporada te ofrecemos una guía de sitios donde poder probar el langostino de estero o de Chiclana. Algunos sitios lo ofrecen durante todo el año ya que es un producto que aguanta bien la congelación:

Doce sitios donde comer langostinos de estero

Si quieres saberlo todo sobre los esteros pincha en el siguiente recuadro

El pescado de estero en 10 minutos

Aquí la guía gastronómica de Chiclana.

Pinchar para disfrutar del chuletón de buey gaditano