Silvia García abrió Los Fogones de Silvia en Chiclana tras comprobar el éxito que tenían sus empanadas entre las familias que no tenían tiempo de guisar.

 

Si estuviera en Netflix, sería lo que se denomina un spin off: una serie que proviene de otra, como Better Call Saul de Breaking Bad. En este caso, Los Fogones de Silvia es spin off de Golosinas Miguelito.

Silvia García Butrón empezó a hacer sus pinitos en la cocina profesional en Los Drogos, donde había entrado desarrollando una labor muy distinta: como limpiadora. «Allí descubrí la cocina», asegura. Después se hizo con la tienda de golosinas sin tener demasiada idea del negocio. En realidad, Golosinas Miguelito era el negocio de su hijo, que había levantado durante siete años y que se vio abocado a traspasar por circunstancias familiares: iba a tener gemelas.  A Silvia le dio pena que tanto esfuerzo se perdiera, y decidió hacerse con el negocio, para retornarlo a su hijo cuando este pudiera volver a hacerse cargo.

Así, tenemos a Silvia enfrentándose, inicialmente de manera provisional, a la venta de pipas, gomitas… y algunas cosas más, como empanadas. Y fue ahí donde se dio cuenta de que estas empanadas cubrían una necesidad: la de las familias que no tenían tiempo de cocinar y las compraban para dar de comer a los niños. Así que pensó en que sería buena idea ampliar esta línea de negocio y se hizo también con el local contiguo con la idea de tener espacio suficiente para preparar una línea de bocadillos. Pero, cuando vio el local, la idea cambió: actualmente es Los Fogones de Silvia, donde hay bocadillos, sí, pero también comida preparada y lista para llevar. Silvia se muestra especialmente satisfecha porque con este negocio recién abierto, ha dado empleo a varias mujeres… entre ellas, su nuera, cuyas hijas gemelas, las mismas que dieron pie a esta historia aún antes de nacer, ya tienen dos años.

Los Fogones de Silvia

El nuevo establecimiento abrió hace pocos días, el 14 de noviembre; la imagen de arriba es, precisamente, la del día dela inauguración. Vende comida preparada tradicional en tres formatos diferentes: tapa (unos 250 gramos), media (medio kilo) y entera, que equivale aproximadamente a un kilo. Por la mañana también hay bocadillos.

Croquetas de Los Fogones de Silvia. Fotos cedidas.

En la tienda hay guisos, estofados, carnes y pescados con distintas salsas, así como tortillas y platos fríos, además de fritos, sandwiches, hamburguesas y perritos. Además, hay que estar atentos a la sugerencia del día. El día que hablamos con Silvia tenían, además de los de la carta, berza, arroz negro, paella y fideos con marisco.

No faltan postres caseros y comidas para eventos, que se han de encargar previamente. No tienen de momento servicio a domicilio. A continuación, la carta completa:

Teléfono, dirección y más datos, aquí.

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