El establecimiento acomete reformas en profundidad en sus establecimientos de la Avenida de Cádiz: cafetería y despacho quedan unidos, la circulación de personal y clientes se separa para ganar eficacia y el nombre pasa al plural: será Donpanes.

 

La Empresa Ordoñez, creadores de los Don Pan, ha iniciado una profunda reforma en uno de sus establecimientos más emblemáticos: el de la Avenida de Cádiz, frente al hospital Puerta del Mar. O mejor dicho, en sus dos establecimientos. Y es que, en esta historia, todo lo vamos a ver doble. Hasta el nombre va a acabar en plural.

Actualmente hay dos locales. Vistos desde la Avenida, están separados por un local comercial -una zapatería- y la entrada del edificio. Uno de los locales se destina a despacho y, el otro, a cafetería. Sin embargo, vistos por la calle privada situada detrás del edificio, ambos locales son contiguos. Ahora mismo no se puede pasar de uno al otro directamente: hay que recorrer unos metros de la Avenida, o bien de la calle particular que sale de Doctor Fleming, por el que ambos locales tienen un acceso trasero.

La reforma, que ya ha comenzado por la zona del despacho –aunque su actividad continúa en la cafetería-, unirá ambos locales por el interior. Pero no se trata sólo de eso, explica el gerente de Empresas Ordóñez, Antonio Palma. La cafetería tenía el inconveniente de tener una zona donde tendía a aglomerarse público y trabajadores, los platos sucios tenían que aguardar en la barra su limpieza y el salón interior daba una sensación desordenada. Un nuevo diseño acabará con todos esos inconvenientes, separando el flujo de los trabajadores del de los clientes y ordenando los espacios.

Un recorrido

Nos adentramos en la reforma diseñada por Estudio EEBA. Cuando entremos en la cafetería nos encontraremos con una terraza interior, un espacio intermedio con mobiliario similar al de la terraza exterior y que ocupará los primeros metros del espacio. A continuación habrá una zona de mesas y sillas, culminada por un expositor de productos. La barra, más reducida que la actual, se traslada hasta el final del local, y detrás, en una zona a la que sólo tendrá acceso el personal, están el almacén, la cocina… Esta zona tiene un acceso aislado hacia la calle trasera, por lo que lo que la entrada de mercancías se desarrollara sin que se note en la cafetería.

Frente a la barra se ubica la sala interior, en el mismo lugar que ahora, aunque habrá una diferencia notable: mucho más orden… y mucha más luz, porque se amplían los huecos a la calle. Habrá dos grandes ventanales con contrabarras. Y, además, un pasillo permitirá pasar desde aquí hasta el despacho. Es en este punto, una vez pasada la puerta, donde se ubican a un lado más instalaciones para el uso exclusivo de los trabajadores (vestuarios y aseos), a los que se accede por puertas ocultas, y al otro lado del pasillo, los servicios para los clientes. En la recreación de arriba se ve, precisamente, la futura imagen del pasillo visto desde el recodo. A la izquierda se atisba el salón, con la barra al fondo. Las dos puertas del pasillo son las de los aseos para clientes. A la derecha podemos ver la zona del despacho.

Seguimos nuestro camino: hemos explorado la cafetería, desde la Avenida y hacia la calle particular, hemos girado a la izquierda y avanzado en paralelo a esa callecita para ver la sala interior y ahora giramos nuevamente a la izquierda, rumbo a la Avenida, para ver el despacho: las vitrinas donde se colocan los dulces estará situada más cerca de la entrada, y detrás estará un expositor para que el cliente pueda ver bien los diferentes tipos de pan. Nuevas puertas acristaladas protegerán de las inclemencias del tiempo.

El obrador, en todas partes

Una de las preocupaciones de la empresa es el que la gente desconozca que cuentan con un obrador propio donde elaboran la inmensa mayoría de los productos que venden después en sus despachos y cafeterías. La necesidad de reforzar el carácter artesanal y propio de lo que venden se trasluce en la nueva decoración. Rodillos y moldes se transforman en elementos decorativos, y las lámparas se elaboran con las guías que se emplean para cortar las capas de los bizcochos. Entre los materiales seleccionados, abundan los que evocan el trabajo artesanal, como madera, cerámica, fibras naturales o cobre.

Dentro de este entorno, en el que abundan colores naturales y suaves y plantas, el cliente también disfrutará de un ambiente mucho más tranquilo del que hay ahora: todo se insonorizará, y todas las fuentes de ruido propias de la actividad -salvo la máquina de café- quedan aisladas en la zona de trabajo.

Cómo se desarrollan las obras y el nuevo nombre

Actualmente se están desarrollando los trabajos en la zona de despacho, por lo que la venta se está realizando en la de cafetería. Está previsto que estas primeras obras finalicen antes de la Navidad, y se está trabajando en la planificación de la segunda fase, la de la cafetería. En todo caso, explica Antonio Palma, se quiere tener listo todo el conjunto para el próximo mes de marzo. Para la transformación integral de los locales de la Avenida, además de en Estudio EBBA, Empresa Ordoñez ha confiado en Mesa 12.

Despacho y cafetería, una vez reabiertos, ya no se llamarán Don Pan, sino Donpanes. La firma nacida en el 88 cambia ahora de nombre de marca, aunque seguirá utilizando el mismo logotipo que une la D y la P. De hecho, su página web ya tiene ese nuevo nombre: donpanes.com.

«El cliente encontrará un lugar tranquilo y agradable, con más luz, orden y estética, donde puede consumir productos de calidad, elaborados en nuestro propio obrador. El tema de la calidad nos preocupa mucho: por ejemplo, ya no utilizamos café torrefacto ni mezcla, el que servimos es cien por cien natural arábiga, y nuestro jamón es de cebo», explica Antonio Palma.

Pan y tecnología

El despacho de la Avenida, antes de iniciarse la reforma. Foto de Cosasdecomé.

Los establecimientos de Don Pan (además de en la Avenida, hay otros en el barrio de Astilleros de Cádiz y en el Centro Comercial Bahía Sur de San Fernando) tienen ya implantado un sistema que facilita los pedidos y los pagos. Se trata de una aplicación móvil que, una vez descargada, permite hacer los pedidos desde la mesa. Además, tiene ‘memoria’, de forma que con una sola tecla podemos pedir que nos sirvan lo mismo del día anterior. La aplicación no sólo permite hacer el pedido, sino también pagar directamente desde el movil.

No es la única innovación con respecto a los pagos: los tickets vienen con un código que se escanean en una máquina para poder pasar por caja de la forma más rápida.

Más información sobre Don Pan aquí. 

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