Las plataformas móviles abren la puerta a que pequeños negocios puedan ofrecer este servicio a sus clientes. En la provincia de Cádiz se pueden encontrar desde ventas a marisquerías.

 

Si en una casa todos trabajan fuera, o bien son muy organizados y se dedican a cocinar los domingos (cosa que al parecer ahora se llama batch cooking), o bien les pillará el toro más veces que a Padilla. Así que más de una vez hay que solucionar las cosas pidiendo a domicilio entre semana… y los fines de semana cuando no hay demasiadas ganas de meterse en la cocina. Cada vez son más los que recurren al este servicio: tanto restaurantes como particulares. Ha aumentado la oferta y no sólo en cantidad, sino también en variedad.

No hace veinte años que se podían contar con los dedos de una mano los establecimientos que servían a domicilio en las ciudades con más población de la provincia, como Jerez o Cádiz. Marruzella nació en Jerez en 1990, y en 2001 empezó a llevar comida a las casas. En ese momento, sólo lo hacían Telepizza y la Pizzería Las Delicias, recuerda. Es decir: tres establecimientos para elegir, todos ellos pizzerías. 19 años más tarde, una de las plataformas móviles de entrega a domicilio, Just Eat, que empezó a funcionar en la ciudad en 2014, oferta los platos de 56 locales con 17 tipos diferentes de comida.

Restaurante italiano Marruzella

Pasta de Marruzella

En Cádiz, la pizzería Bella Italia empezó a ofrecer el servicio a domicilio en 2006; fueron de los primeros, explica Antonio García Saltares. Just Eat desembarcó en marzo de 2013 y contabiliza en su página 21 restaurantes con nueve tipos distintos de comida. Tanta competencia se hace notar: «cuando lo hace uno y le va bien, todo el mundo lo quiere», explica.

Ambos establecimientos vieron claro el camino y continuaron apostando por él. La expansión de Marruzzela le ha llevado a Cádiz y Sevilla, y pasó por la apertura de un segundo establecimiento en Jerez que centra su actividad en la comida para llevar y a domicilio. Y no son sólo pizzas: ahora comprende una gran variedad de platos en la que entran kebabs, hamburguesas, ensaladas, sandwiches… También crearon una aplicación movil propia para facilitar los pedidos. En el caso del negocio gaditano, ahora cuenta con tres pizzerías en la ciudad, pero una de ellas, situada en la zona de Varela, se centra en el servicio a domicilio. También han diversificado su oferta: elaboran platos caseros de la cocina mediterránea como pimientos del Piquillo, tortilla mixta, garbanzos con acelgas, menudo, merluza en salsa verde o flan de huevo.

Hay demanda, y los cambios en los hábitos de consumo tienen mucha importancia ahí. Las grandes compañías de delivery (que es como se llama el sector) tienen hechos unos estudios en los que se analiza el perfil de los que piden la comida y en los que se deja notar hasta la moda de las series televisivas en plataformas como Netflix y HBO. El de Just Eat se llama Gastrómetro, y el retrato robot que dibuja del consumidor nacional de su servicio es de personas de entre 25 y 35 años, con empleo, que viven en familia y practican deporte un par de veces en semana. Piden desde casa porque les resulta más cómodo y rápido, y disfrutan del rollito de primavera que han elegido mientras ven una serie en una plataforma a la carta. Lo del rollito de primavera cambia en Cádiz: el único dato provincial que tenemos es que aquí se pide preferentemente pizza.

Un repartidor de Uber, en la plaza del Palillero de Cádiz.

Pero hay un dato más: una fuerte previsión de crecimiento para los próximos años. Desde Marruzzella, Remedios Zambrana habla incluso de una una «revolución en la hostelería». Y es que antes, crear un servicio a domicilio suponía un esfuerzo económico para el establecimiento, el del personal para el reparto y los vehículos. Las aplicaciones han dado un vuelco al panorama. Porque las últimas en aterrizar en las principales ciudades de la provincia, como como Uber Eats, Glovo o Deliveroo, ya se encargan de eso, y Just Eat también ha empezado a ofrecerlo. Así, entran en juego pequeños establecimientos que antes ni se planteaban llegar a las casas de sus clientes. Evidentemente, no es gratis: las plataformas cobran al cliente final un precio fijo, y un porcentaje del precio del pedido al restaurante.

Algunos establecimientos que ya ofrecían el servicio se han sumado en muchos casos a estas aplicaciones porque les dan más publicidad; dice Remedios que casi han hecho innecesaria su aplicación, aunque la siguen manteniendo. Al cliente le es más cómodo tener una sola en la que puede elegir entre una gran variedad de comida. Otros negocios, como Bella Italia, que también cuenta con web y aplicación, prefieren seguir confiando en sus propios medios para garantizar el servicio.

El atún en manteca de El Copo

En el Campo de Gibraltar hay otro veterano en esto del servicio a domicilio: El Copo de Los Barrios. Tanto, que los días de Nochebuena y Nochevieja no paran de hacer repartos. Lo que más pide la gente son arroces, paellas o pescados, así como los postres. Explica Estrella Moreno que llevan cuarenta años ofreciendo este servicio y que no descartan hacer uso de alguna de las nuevas aplicaciones.

Los nuevos

En Cádiz sigue habiendo establecimientos que apuestan por un servicio propio. Es el caso de Confusione en Cádiz, que ha comprado dos motos y ha abierto un local sólo para dar servicio de comida para llevar y recoger, o del Bar La Maroma en Grazalema, que ofrece el servicio sólo las noches de los fines de semana. Otros han apostado por confiar en estas plataformas, como en el caso del restaurante vegano La Veganesa de Cádiz, La Rosaleda de Jerez o Saja River de Cádiz.

La Rosaleda.

Saja River empezó a trabajar hace tres meses con Uber Eats. Desde el establecimiento explica Carlos Rivas que ya conocía la aplicación de cuando trabajaba en Madrid. A través de ella viene a recibir 20 pedidos a la semana, que se suelen concentrar en los fines de semana y, particularmente, en los domingos. Es un plus para el local gaditano. Lo preferido de los clientes son el sandwich de pollo y el guacamole, explica.

Rivas está convencido de que el que te lo lleven todo a casa es el futuro. En La Rosaleda se dejaron convencer por un representante de esta misma aplicación, y han acabado llevándose una sorpresa. Explica Ana María Marín cada semana despachan siete u ocho pedidos -también concentrados en los fines de semana- que llegan a través de la plataforma. Gallo frito, frituras, croquetas, paté de cabracho, cola de toro, carrilladas o ensaladillas son sus principales reclamos.

En Cádiz, también Arsenio Manila ha optado por esta plataforma (más datos aquí) y establecimientos del Grupo Vélez como el CBC de Fernández Ballesteros o El Balandro de la Alameda, que lleva a casa de sus clientes berzas, pucheros o su ensaladilla de pulpo, entre más platos seleccionados de su carta.

Aunque la variedad de establecimientos que ofrecen ya este servicio es grande (hay marisquerías, comida internacional de todo tipo, pastelerías…), hay uno que no deja de ser curioso: se trata de una venta, la Venta Castilla, que está situada en Chiclana de la Frontera. Explica el gerente, Daniel Castilla, que la plataforma (en su caso Glovo) les da un trabajo complementario: entre 15 y 20 encargos diarios. La gente pide pizzas, pollo asado, hamburguesas… la clave, explica, es que tienen mucha variedad.

Hasta en la playa

Hamburguesas a pie de playa de The Cabin. Foto cedida.

El esfuerzo de los establecimientos gaditanos por llegar hasta sus clientes llega incluso a pie de sombrilla. Dos hamburguerserías, Home B de Chiclana y The Cabin de Cádiz, explicaban el pasado verano que estaban sirviendo pedidos en la playa, para lo que habían tenido que idear sistemas para hacer frente a la mayor dificultad: encontrar al cliente entre la multitud de bañistas (más datos aquí).

Por qué se pide más

Los establecimientos consultados dan diferentes argumentos para explica este incremento de la demanda en la provincia: en El Copo explican que la gente, especialmente la joven, carece de tiempo. En Saja River hablan de la comodidad de recibir las cosas en casa y comparan este fenómeno al de las ventas online. En La Bella Italia destacan el impacto de determinados eventos televisivos (un partido de fútbol, el  concurso de agrupaciones del Falla), y en Marruzzela indican que muchas parejas trabajadoras comen en la calle a mediodía, y recurren al servicio a domicilio, más económico, por la noche.

¿Quieres ver más restaurantes con servicio a domicilio? Están en este enlace.

Comida para quedarse en el Paraíso chico (el sofá de casa) durante el Falla

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