Las cuatro quintas partes del menú se componen de productos elaborados a la brasa, ya sean carnes, verduras o pescados.

 

La Alacena abrió en verano de 2016 de manos de los socios de Las Delicias con una llamativa decoración en la que destacaban las cocinas sesenteras y una oferta de comida del tipo callejero (ver reportaje aquí). Desde entonces, el establecimiento ha ido adaptándose en busca de su sitio en la gastronomía vejeriega; así, en esta temporada ha reabierto transformado en una brasería, el La Alacena Brasería.

El local se ha dotado con una cámara de maduración Dry Ager, lo que les permite comprar la carne fresca y darle el punto de maduración deseado ellos mismos. De carnes hay para elegir: ternera retinta y de La Janda, vasca, gallega, suiza, cerdo ibérico de Guijuelo, pato, paletillas de cordero lechal… Pero el local se precia de preparar más que carne en parrilla de leña: hay pescados del día, atún, calamares, pulpo…, y también verduras de kilómetro cero. Según explica uno de los socios, Juan Pedro Gomar, el 80% de lo que se sirve en el restaurante está hecho a la brasa; prácticamente, sólo se ‘salvan’ los entrantes.

Otra de las novedades que ha llegado con la apertura, hace aproximadamente un mes, es la nueva carta de vinos, llegados de diversas procedencias y bodegas y que se salen de lo habitual para dirigirse a un público más exigente.