Bruna Centurione elabora este producto tradicional siguiendo una receta familiar que perdura ya por tres generaciones.

 

Un «microrestaurante». Así describe Vanessa Chretien al negocio abierto por ella y Bruna Centurione en el centro de Conil el pasado verano: 14 metros cuadrados y tan sólo tres mesitas fuera… lo que no les impide ser el único de la provincia (al menos que sepamos) en elaborar su propia porchetta italiana.

 

La porchetta. Fotos cedidas.

Il Localetto abrió el 10 de julio de 2021 en la céntrica calle Cádiz. Vanessa es medio aragonesa y medio francesa.  Bruna, italiana de la región de Abruzzo, es la que se encarga de la cocina. Se conocieron en Londres, y después se mudaron a Barcelona, pero se enamoraron de Conil cuando vinieron a visitar a una amiga de Vanessa. Esta recuerda el momento junto en que pensaron abrir un negocio en la localidad: fue un pensamiento simultáneo que les asaltó en plena barbacoa.

Bruna, con la porchetta, que elabora con una receta familiar. Imágenes cedidas.

Así que se «tiraron a la piscina» y abrieron este pequeño establecimiento dedicado a la cocina italiana en el centro de Conil. La especialidad es una receta familiar de la prochetta. Bruna representa a la tercera generación de los Centurione que elabora con esta fórmula secreta esta panceta de cerdo, con un mezcla de quince hierbas distintas y una cocción que se alarga durante doce horas; su abuelo la hacía y también su padre, que la vendía a bordo de una foodtruck. En Il Localetto se puede probar en un bocadillo elaborado con un pan también casero. «En realidad, todo lo que tenemos es casero… excepto la Nutella que lleva una de las piadinas», explica Vanessa.

La lasagna. Imágenes cedidas.

Además de la porchetta, el establecimiento tiene pinsas romanas. De aspecto parecen una pizza, pero la masa se elabora con tres tipos diferentes de harina (de arroz, trigo y soja) y se somete a una fermentación de 72 horas. «Es más ligera, crujiente y saludable», asegura. Tienen cuatro tipos: la Tricolore con jamón de Parma, queso fresco stracchino y rúcula, la Valtellina con bresaola, tomate cherry y burrata; la Noruega con salmón ahumado, stracchino, rúculas y olivas negras, y la Montanara con setas, spianata (un fiambre de cerdo picante) y queso scamorza ahumado.

El exterior del local. Imágenes cedidas.

Además, sirven otras especialidades italianas como la lasagna o el vitello tonato (redondo de ternera a baja temperatura con mayonesa de atún), focaccias, piadinas (tortitas de trigo con diferentes ingredientes), y dos postres: tiramisú y cannono siciliano.

La comida se puede probar tanto en el establecimiento como pedirla para llevar (hay que hacer el encargo previamente por teléfono) o a domicilio a través de la aplicación Glovo. Tienes el teléfono, la dirección y más datos aquí.

Y además…

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Aquí, la Guía Gastronómica de Conil.

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