La heladería Pazza Mina de Cádiz emplea agua de mar del Parque Natural de Cabo de Gata para potenciar el sabor de sus creaciones y por sus características saludables.

 

Helados de fruta con agua de mar. Es la novedad de la temporada en Pazza Mina, una novedad que ha llegado a obsesionar a la propietaria de esta heladería del casco histórico de Cádiz. Cuando llegamos está elaborando precisamente uno de estos nuevos helados, el de higo, y nos lo da a probar. Una estaba preparada mentalmente para percibir un sabor salado, pero el helado es perfectamente dulce y el sabor a fruta es intenso.

Seguimos probando, cucharadita a cucharadita, todos los sabores marinos que hay en la vitrina. Están en la primera hilera, bien centrados, con unos cartelitos que anuncian que contienen agua de mar. Son los indiscutibles protagonistas de la heladería. Fresa, limón, mango o melón son los sabores disponibles, siempre con la misma proporción marina: una sexta parte. Ninguno está salado, pero los sabores son más fuertes de lo habitual, como si estuviera concentrada. La sal, explica Anda Ake, actúa como un potenciador del sabor.

Pero no es sólo ese el motivo de haber estado buscando durante meses la fórmula para incluir el agua de mar en los helados, sino también sus propiedades saludables. De hecho, en la heladería, a mano izquierda, podemos ver un cartel adornado con un cangrejo, una conchita, un pulpo, un pescadito y otro cangrejo con turbante (debe ser un cangrejo moro) en el que se enumeran algunos de los beneficios del agua de mar: «Regula la presión arterial, alcaliniza tu cuerpo, ayuda en la absorción de nutrientes, aporta dureza a tus huesos, nutre tu cuerpo con sales minerales, oxigena el organismo, reduce la ansiedad».

Los helados, en la vitrina. Fotos de Cosasdecomé.

La historia

La heladería de la plaza de Mina tiene ya casi veinte años: Anda Ake la abrió en 2003, aunque nunca hasta ahora habían utilizado el agua de mar como ingrediente. De hecho, la heladera explica que «es algo novedoso en el mundo de los helados y los dulces en general».

La idea surgió porque un músico francés que está viviendo actualmente en Cádiz le explicó que en su país un cocinero de los de postín estaba realizando un helado con este ingrediente. «Desde entonces no pude pensar en otra cosa», asegura. Un día, en Makro, vio que vendían el agua de mar, concretamente al procedente del Parque Natural Cabo de Gata, en Almería. Y a partir de ahí empezaron las pruebas para conseguir la proporción perfecta. El agua sólo se emplea con los helados de fruta -que son los que llevan agua- y son veganos.

Una tarrina con el helado de fresa con agua de mar. Foto de Cosasdecomé.

La reacción de los clientes ha sido buena. Primero les extraña, después lo prueban y les gustan. Casi todo el mundo se espera el sabor salado que no hay, y casi nadie que el mar consiga destacar la fruta como lo hace.

Anda está satisfecha con el resultado, aunque tiene una espinita clavada: le gusta trabajar con producto de proximidad, por lo que le gustaría que el agua proviniera de alguno de los parques naturales de la provincia de Cádiz; de momento, no la ha encontrado comercializada.

Con respecto a los precios, son los mismos que los del resto de los helados. Se pueden probar desde 2,70, el precio de la tarrina o el cucurucho pequeños.

Más información sobre Pazza Mina, aquí. 

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