Surgido como una idea para animar una Plaza de capa caída, el Rincón Gastronómico se ha transformado en una parada imprescindible para visitantes y gaditanos, con más de treinta negocios y todos sus puestos ocupados.

 

Se va acercando poco a poco a los dos siglos de historia, pero la vejez ha sentado estupendamente al Mercado de Abastos de Cádiz, a La Plaza. También es verdad que ha pasado por el quirófano recientemente, y que se ha implantado un especie de marcapasos que ha impedido que sus latidos fueran cada vez más lentos: el Rincón Gastronómico.

El aspecto actual del nuevo mercado data de octubre 2009, cuando acabaron las obras de rehabilitación. Ahora es más amplio y luminoso, tiene una zona central (la del pescado) nueva, y las enormes vigas y las columnas de antiguo edificio destacan imponentes. Para conseguirlo hubo que soportar con estoicismo tres años de obras y el realojo en unas carpas situadas en la cercana plaza Guerra Jiménez. Una de las cosas que facilitó este traslado es que, en realidad, no hacía falta tanto espacio como podía parecer: en La Plaza había puestos vacíos. También hubo quien renunció al realojo, o quien ocupaba un par de puestos y se conformó con uno en la carpa. Pero era el primer factor, la existencia de puestos vacíos, junto a una progresiva reducción de las ventas, lo que tenía preocupada a la Asociación de Detallistas de Mercados de Cádiz, Asodemer. Por eso, en el momento en el que el Ayuntamiento licitó las obras de rehabilitación del mercado, su entonces gerente, María Luisa Ucero, se puso a buscar alguna alternativa que revitalizara este espacio una vez que reabriera y que evitara que siguiera decayendo. La experiencia había demostrado que los mercados, por muy históricos que sean, no tienen el futuro asegurado: unos años antes, los detallistas habían tenido que emigrar de La Merced, en el barrio de Santa María.

A Ucero le gusta viajar y, cuando viaja, visita los mercados. Ya entonces existían en España algunos ejemplos de actividades hosteleras dentro de recintos tradicionales. Estaba el madrileño de San Miguel, aunque era un modelo que no le terminó de convencer porque allí ha desaparecido la actividad detallista. Pero también está Santa Ana, en la misma ciudad, y el famoso mercado de La Boquería, en Barcelona, o el mercado de Oviedo. Estos modelos fueron el germen del nuevo modelo de La Plaza gaditana, donde detallistas y hosteleros habrían de convivir y beneficiarse mutuamente.

María Luisa Ucero, en Asodemer, en la época en la que se creó el Rincón Gastronómico. Foto de Charo Barrios.

Había que convencer al Ayuntamiento, que al fin y al cabo es el propietario de los mercados municipales. En ese momento sus interlocutores fueron, recuerda Ucero, el teniente de alcaldesa José Blas Fernández, las concejalas Carmen Obregón primero y Lola Palomino después, y el director de Mercado, José Antonio Castro. El Rincón se fue fraguando encuentro a encuentro. Ucero tenía varias ideas claras desde el primer momento, que acabaron siendo aceptadas y configuraron la iniciativa tal y como la conocemos ahora. Para empezar, tenía que limitarse a una zona concreta del mercado. La idea era evitar que hubiera puestos salteados que interfirieran en la actividad cotidiana de los minoristas y también que la Plaza perdiera su esencia. El Rincón se estableció en la esquina que va de la puerta del pescado (la trasera del edificio) hasta la que está a la altura del bar La Bombilla. La elección no fue casual: se trataba de una zona muy castigada donde las ventas son mucho menores que en el resto de puntos del Mercado. De ahí que hubieran coincidido allí varios cierres de negocios.

Otra de las ideas que tenían claras es que no querían bares; y también que cada puesto debería estar especializado en una cosa distinta. Con estas bases, el Rincón comenzó a dar sus primeros pasos con bastante aceptación: nada más que anunciarse ya tenía una docena de solicitudes de puestos, y cada vez que los medios de comunicación publicaban una noticia sobre el tema crecía la lista de peticionarios. Sí hubo una voz crítica: la del presidente de la patronal hostelera Horeca, Antonio de María, que temía que la puesta en marcha del Rincón Gastronómico afectara a los negocios del centro histórico.

El primer puesto fue uno que todavía sigue allí: Gadisushi. El Rincón Gastronómico se inauguró oficialmente a mediados de 2013, cuando el Mercado cumplía los 175 años de edad. Desde entonces ha visto cómo se ampliaba su horario poco a poco, hasta llegar al actual que incluye tardes, sábados y domingos. También se ha realizado una normativa ex profeso en el Reglamento de Mercados, aunque lo sorprendente es que este cambio legal no llegara hasta 2017. A María Luisa Ucero tampoco le sorprende tanto: hacerla es lento porque es complicado hacer coincidir las necesidades de los detallistas de siempre con los del Rincón Gastronómico. «Aunque, en el fondo, los intereses son los mismos, vender y atraer público, se producen problemas de convivencia» que hay que ir limando.

Gadisushi, uno de los pioneros del Rincón, está especializado en comida asiática.

«Donde hay un lobo…»

El tiempo ha dado la razón a Asodemer: el Rincón -junto con la rehabilitación- ha conseguido revitalizar el mercado. Hace años, algún turista por su cuenta se adentraba por la zona central para fotografiar el pescado. Ahora son excursiones enteras las que se paran frente al puesto de Curro mientras el guía les habla largo y tendido de los chicharrones. Los temores de Horeca no se han cumplido: de hecho, se puede atribuir al calor emitido por el Rincón el crecimiento hostelero fuera de La Plaza, en el tramo de la calle Libertad donde antes estaba La Bombilla y poco más, y que ahora luce llena de terrazas y gente. «Donde hay un lobo comen cinco lobitos»; Ucero recuerda esta frase, que solía decir un antiguo presidente de Asodemer, Antonio Ponce. Es justo lo que ocurrió en el Mercado de La Merced, aunque en este caso, para mal: despareció el lobo (el mercado) y dejaron de comer cinco lobitos (todo el comercio que existía en la calle La Merced se extinguió en pocos años) ¿Se podría haber hecho lo mismo años antes en este espacio? Ucero explica que a nadie se le ocurrió en su momento, pero sí que era una prioridad sacar de allí a los pocos detallistas que quedaban en un mercado agonizante. Por eso, cuando el Ayuntamiento anunció el traslado a Varela del mercado de San Severiano (el actual Virgen del Rosario), Asodemer pidió que se hicieran los puestos suficientes para albergar a los detallistas que se morían de pena en el barrio de Santa María. Este hermoso edificio ha perdido la actividad comercial y en 2006 reabrió como un Centro de Flamencología.

Pero dejemos las nostalgias y volvamos al Mercado de Abastos. Hoy en día, el Rincón Gastronómico se llena incluso los días entre semana, y cada vez son más los extranjeros que seducidos por el edificio, la luz, el ambiente y el bullicio, se interesan por abrir allí. Asodemer recibe a menudo peticiones de información de gente de otros países sobre si hay o no puestos libres. De hecho, entre los nuevos inquilinos del Rincón hay belgas, italianos, ingleses… Y no, no queda ningún puesto libre. Parece que hay uno, pero en realidad está ya en trámites de traspaso. Esta es la lista actualizada de puestos, facilitada por Asodemer:

  1. Puesto 1-2. El Freidor Del Mercado. Freidor
  2. Puesto 3. La Tapería de Lula. Gastronomía cordobesa
  3. Puestos 4-5. Origen. Gastronomía valenciana
  4. Puesto 6. Sherry Wine Shop. Vinos de Jerez
  5. Puestos 47-48. Curro. Productos cárnicos preparados y guisos de carne
  6. Puesto 49. Kaizen. Gastronomía cantonesa
  7. Puesto 50. El Rincón del Pollo. Especialidad en pollo
  8. Puesto 52. Dkebab. Kebab
  9. Puesto 53. La Croquetería. Croquetas variadas
  10. Puesto 54. Gastronomía Belga. Gastronomía belga
  11. Puesto 57-58. Punto Chef. Cocina de vanguardia
  12. Puesto 59. Majuana. Productos especializados de la provincia de Cádiz
  13. Puesto 61. Ancalidia. Encurtidos
  14. Puesto 62. Barberá. Jamón serrano y queso
  15. Puesto 63-64. Gadisushi. Comida japonesa
  16. Puesto 67. El Carbón. Brasería
  17. Puesto 68. Lady Papa. Patatas asadas o rellenas y ensaladas
  18. Puesto 69. Argendarte. Gastronomía argentina
  19. Puesto 70. Sierra de Cádiz. Productos de la Sierra de Cádiz
  20. Puestos 71-72. La Garnacha. Vinos, ibéricos, tostas y patés
  21. Puesto 76. Chevere. Gastronomía caribeña
  22. Puesto 103. Las Niñas Veganas. Comida vegana
  23. Puesto 106. El Lío. Crepes y perritos calientes
  24. Puesto 107. Dosbocados. Sandwiches, montaditos y hamburguesas gourmet
  25. Puestos 108-109. Dki. Gastronomía gaditana
  26. Puestos 110-111. Don D´Vito. Gastronomía Italiana
  27. Puesto 112. Leo. Marisco cocido
  28. Puesto 113. Aupa kadiz. Pintxos vascogaditas
  29. Puesto 115. El Rincón Gallego. Gastronomía gallega
  30. Puesto 116. La Sartén. Tortillas, revueltos y patatas con salsas.
  31. Puesto 118. El 118. Cervecería Internacional

Esta variedad es uno de los principales atractivos del Rincón. Una vez que se consigue una mesa -sin duda, lo más difícil de todo- se puede probar comida de todo tipo en un mismo espacio, muy animado, al descubierto y en un enclave histórico en pleno centro de la ciudad. Como elegir entre tantas cosas es complicado, hemos elaborado un vídeo en el que puedes ver cinco propuestas de tapeo con las que almorzar o cenar en lo que, hoy en día, es más que un mercado, y cuyos pasos han seguido otras instalaciones de la provincia, como la vejeriega. A continuación, un repaso de los mercados de la provincia:

17 mercados que merecen una excursión

Más sobre el Mercado de Cádiz, aquí. 

El video que acompaña esta información ha sido realizado por Paula Álaez

¿Cuál es tu tapa preferida del Rincón Gastronómico? Cuéntanoslo en los comentarios.

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