El nuevo establecimiento está en la calle Valdepeñas, en la zona de Hipercor y cuenta con una amplia terraza. Se come a base de platitos de cocina innovadora, en la línea de La Espartería, el otro restaurante del cocinero

 

Fue el primer restaurante con nombre propio del cocinero jerezano Javier Parra, 56 años, formado a si mismo y uno de los profesionales más imaginativos de la ciudad. Con el obtuvo el perseguido «Bib Gourmand» de la guía Michelín, una distinción que la publicación otorga a los establecimientos donde se come bien y, además, no tienen un precio desorbitado.

El cocinero, que comenzó a trabajar en la hostelería a los 14 años,  allá por 2014 decidió cerrar el restaurante para poner en marcha «La Espartería» un singular establecimiento que abrió en los aledaños de la avenida Domecq, en una de las millas de oro de la hostelería jerezana. La historia le dió la razón y La Espartería, ya remodelada tanto en su aspecto original como en su propuesta gastronómica, ha sido todo en éxito, y por eso Parra se atreve ahora con un segundo local.

«Me quedo una espinita con el cierre de El Cachirulo y ahora me la saco porque creo que es un concepto de restaurante que puede triunfar. Irá en la misma línea de La Espartería pero con un punto más» señala Parra. El nuevo local comenzó a funcionar el pasado martes en la calle Valdepeñas, junto al Fogón de Mariana y muy cerca de Hipercor en otra zona bien poblada de establecimientos de éxito.

Uno de los rincones de el comedor. Foto: Cosasdecome

El establecimiento lo ha decorado y casi fabricado el propio cocinero. El mismo  ha diseñado el interior e incluso se ha ocupado de la carpintería y de poner el suelo: «Han sido dos meses frenéticos» señala. El Cachirulo 18, que así se llama el nuevo restaurante, tiene un comedor principal con un pequeña barra y mesas bajas. Llaman la atención dos grandes mesas circulares con capacidad para 7 u 8 comensales y con unos llamativos sofás de color rojo para sentarse. Las paredes tienen un toque tropical y el establecimiento es muy luminoso ya que dos de los testeros del inmueble tienen unos ventanales muy amplios. Fuera una amplia terraza. En total capacidad par un centenar de comensales. Admiten reservas y la comida girará en torno a los platitos. «Es la fórmula que nos ha dado éxito en La Espartería y la vamos a desarrollar aquí. Lo que servimos es algo más que la media ración pero no llega al plato. Está pensado para que se puedan tomar varias cosas y se puedan compartir».

Javier Parra en su nuevo establecimiento. Foto: Cosasdecome

Aunque el sitio no es el mismo, el antiguo Cachirulo estaba en la avenida Juan Carlos, Parra ha decidido mantener el nombre porque «el espíritu es el mismo. Lo único que le hemos añadido es el 18. En verdad el local está en el número 7 de la calle (local 10), pero ese número no me gustaba. Lo del Cachirulo 10 podría parecer prepotente y no es mi estilo. Aprovechamos un error en el boletín de la luz, que dice que es el número 18, para escoger el nombre».

Lo de Cachirulo es un homenaje de Parra a la cocina de siempre. El Cachirulo es el pañuelo que llevaban los cocineros al cuello. Parra llevará la dirección gastronómica de los dos establecimientos. «La carta será diferente en cada uno». En el nuevo local estará como jefe de cocina Gordon William Brown, un cocinero de origen escocés que lleva ya trabajando con Parra varios años y que ha estado en locales como el restaurante Albores o la desaparecida Venta Antonio.

Para dirigir el comedor, un nombre de prestigio en Jerez, Juan Carlos Hurtado, uno de los maitres de más prestigio de Jerez e hijo de Juan Hurtado, el del restaurante Gaitán, uno de los sitios que han hecho historia gastronómica en la provincia. De hecho Javier Parra trabajó en el establecimiento en su juventud. Su esposa, Mari Luz Hurtado, que también es parte importante en el proyecto del cocinero, es hija de Juan.

En lo que se refiere a la carta ofrecen una treintena de platos, más media docena de postres (pinche aquí para ver la carta completa). Se recuperan dos platos emblemáticos de El Cachirulo y que luego han seguido en La Espartería: los fideos tostados con langostinos al ajillo y también el trapamtojo de foie con queso de cabra y arena de galleta, que tiene apariencia de una pequeña naranja.

La barra está decorada con un expositor de Jereces que tiene vinos y brandies de González Byass. Foto: Cosasdecome

El resto de los platos son nuevos, la mayoría creados expresamente por Parra para el nuevo Cachirulo. En este sentido destaca las croquetas de arroz negro con chocos y camarones  que se sirven acompañadas con un alioli de perejil. También considera que puede gustar mucho un risotto de centollo y puerros que se acompaña con chipirón frito y un crujiente de queso parmesano.

Los fideos tostados con langostinos al ajillo de La Espartería

Parra destaca también que habrá un especio diario en la carta para los guisos de cuchara «pero tradicionales. Tendremos siempre unas verdinas con codornices y también un guiso que irá cambiando cada día».

Una parte importante de la oferta gastronómica serán los fuera de carta. «Me gusta cada día ir al mercado de abastos de Jerez y con lo que encuentro allí hacemos cosas».

En cuanto a los vinos darán especial relevancia a los jereces. De hecho, la estanteria que decora el mostrador, está plagada de vinos viejos y brandies de las bodegas González Byass.

Los postres siguen también la misma linea de cocina creativa con propuestas como un arroz Basmati con leche de Coco, Mango, Lima y Citronela.

Horarios, localización, teléfono y más datos del restaurante El Cachirulo, aqui.

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