Cada día son más los hosteleros que apuestan por este producto que evita el uso del agua mineral embotellada

 

Son kilos y kilos de plástico y miles de kilómetros que tienen que hacer los camiones para transportar el líquido hasta los restaurantes, con el consiguiente gasto de combustible. El agua mineral tiene también su lado contaminante y es lo que quiere evitar el agua ultrafiltrada, un producto que empezó a desarrollarse para la alta gastronomía pero que cada día se extiende más entre los establecimientos.

La clave está en una máquina que, a través de un avanzado sistema de ultrafiltración, elimina todas las impurezas, el mal olor y mal sabor del agua de la red.

Juan Luis Torreño es el gerente del Mesón Lomopardo de Jerez. El establecimiento abrió en el 2016, aprovechando la experiencia de la familia en la conocida Venta Lomopardo, situada en una de las pedanías que rodean la ciudad. El local es grande. Los días fuertes pueden estar atendiendo a la vez hasta más de 300 personas. A menudo dan también celebraciones.

Botella de agua ultrafiltrada junto a una tapa de la famosa ensaladilla del Mesón Lomopardo. Foto: Cosasdecome.

«Nosotros necesitabamos mucho espacio simplemente para tener almacenada el agua mineral. En un día, fuerte, podíamos gastar más de 200 botellas tranquilamente, imagínate lo que es eso. Nos vinieron a ver los Aua Pure Water y nos plantearon lo del agua ultrafiltrada. Yo ya lo había visto en algún restaurante y me parecía algo interesante. Lo hable con los camareros y vimos que era factible, así que nos pusimos a ello».

Torreño lleva dos años utilizando agua ultrafiltrada en el mesón. «Hemos ganado en muchos aspectos. No te voy a mentir, uno de ellos es que gastamos menos dinero en este aspecto ya que en este caso lo que se paga es el uso de la máquina de ultrafiltrado. Tenemos una cuota fija y no tenemos que pagar por cada botella. Nos quitamos también todo el trabajo de almacenar las botellas y luego pasarlas a los frigoríficos. Pero también hay detrás un tema social que también vemos interesante y es cuidar el Medio Ambiente, algo en lo que nos tenemos que involucrar todos. De esta manera se deja de usar todo el plástico de las botellas de agua y el gasto del transporte desde el sitio donde se embotella hasta el restaurante».

Jesús Mancilla es el delegado en la provincia de Cádiz de Aua Pure Water, una de las aguas microfiltradas que se comercializan en España. La sede de la firma, una de las más importantes del sector en el país, está en Gelves, en la provincia de Sevilla. Comenzaron a funcionar en el año 2020. El empresario andaluz Borja Fal-Conde, que dirige la firma señala que «actualmente hay unos 14.000 establecimientos que utilizan agua microfiltrada en España».

El sistema que colocan en los establecimientos se basa en una máquina que se abastece de agua de la red local. El agua es sometida a tres procesos diferentes dependiendo del lugar donde esté el establecimiento y la calidad que reciba de la red. Las mejores aguas son filtradas con carbón activo que eliminan cualquier impureza. Si el agua de la red pública es de menor calidad se somete también a un proceso de eliminación de bacterias. Tienen incluso un tratamiento especial, mediante osmosis, para aguas de mala calidad, con lo que la pureza del agua que el restaurante sirve a sus clientes tiene todas las garantías.

Los restaurantes pagan una cuota mensual por el uso de la máquina y también por las botellas de cristal que se utilizan para servirlas. Las hay de varios tamaños (entre medio litro y un litro) y todas se higienizan después de cada uso. La máquina es capaz de servir agua a temperatura ambiente, fría y también, dependiendo de los modelos, con gas. Hay máquinas que tienen desde un grifo y hasta tres y también tienen otras especiales, destinadas a cafeterías donde es el mismo cliente el que se sirve el agua en su vaso gracias a unos grifos situados en el comedor.

Distintos tipos de botellas disponibles para Aua Pure Water. Foto: Cosasdecome.

Mancilla destaca que una de las cosas que más gustan a los establecimientos «es que tienen una tarifa fija al mes. No dependen del gasto de agua que hagan».

Cada hostelero puede cobrar la botella de agua ultrafiltrada al precio que crea conveniente. El delegado de Aua Pure Water en la provincia de Cádiz destaca que el perfil es de restaurantes de gama media «que quieren dar un buen servicio a sus clientes y que también quieren contribuir de alguna manera a la mejora del Medio Ambiente».

Destaca en este sentido que donde hay más restaurantes que se están pasando a este sistema es en Tarifa, «donde están ya trabajando con nosotros más de 40 establecimientos».

Tanto Juan Luis Torreño, de la Venta Lomopardo, como Jesús Mancilla coinciden en señalar en que «el rechazo por parte de los clientes de los restaurantes a este agua es mínimo». Juan Luis Torreño señala que al principio «teníamos que explicar que no se trataba de agua del grifo, sino de un agua tratada para que tenga sus mejores características. Ya casi nadie pregunta e incluso comentan a los camareros que les encanta este servicio».

Aquí puede obtener más datos o contactar con Aua Pure Water.

 

 

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