El restaurante de Bornos regresa a la actividad introduciendo novedades y acortando su carta fija para potenciar unos ‘fuera de carta’ pegados a productos frescos y de proximidad.

 

El pasado 1 de septiembre el restaurante Casa El Pengue de Bornos reabría sus puertas tras la crisis del COVID-19. Un retorno que, según explica su chef y propietario, Marco Antonio López, afrontan «con ilusión y la misma calidad de siempre» introduciendo novedades en su oferta gastronómica y acortando su carta fija para potenciar los ‘ fuera de carta’.

Carpaccio de carabineros al ajillo. Foto cedida por el establecimiento

Carpaccio de carabineros al ajillo. Foto cedida por el establecimiento

Respecto a los estrenos, López destaca la incorporación de asados de cordero a baja temperatura. «Vamos a empezar a trabajar la parte delantera, el brazuelo, algo que nos apetecía mucha hacer», declara. En el apartado de carnes, además de la ternera retinta Marco Antonio López comenzará a servir también morucha de Salamanca. Asimismo, busca proveedores para introducir jarretes de cordero y orejas de cerdo en su carta.

En cuanto a las sugerencias o ‘fueras de carta’, el propietario del Pengue desvela que «estarán más pegadas a productos frescos y de continuidad que nunca». Ejemplos de ello serán el tartar de gambas con vinagreta de mostaza, el wok de tallarines con langostinos y verduras o el pulpo con parmentier de patatas y salsa de mostaza.

Pulpo con parmentier de patatas y salsa de mostaza. Foto cedida por el establecimiento

Pulpo con parmentier de patatas y salsa de mostaza. Foto cedida por el establecimiento

Pese a haber eliminado algunos de sus platos, el restaurante mantendrá sus guisos tradicionales y elaboraciones como los arroces de señorito o con carabineros, así como el codillo con cerveza negra podrán consumirse por encargo.

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