El Rancho de Tarifa ofrece un amplio surtido de carnes de vacuno que elaboran en una parrilla de carbón. Además las acompañan con verduras de su propio huerto

 

Son de esa gente que se ha hecho a si misma. La historia de los Santos Serrano comienza en el año 1982 cuando Paco Santos y Ana Serrano ponen a las afueras de Tarifa una venta en la que Ana ponía algunos guisitos.

Al proyecto se irían incorporando luego sus hijos Juan Carlos, Antonio y Paco y también el negocio crecía con la puesta en marcha de unos apartamentos, la creación de más espacios y, lo último, la inauguración de un salón de celebraciones con capacidad para 180 personas que está en un edificio anexo al establecimiento. Ellos mismos se han encargado de hacer la obra…y han aprovechado la pausa del Coronavirus para terminar los trabajos.

Los Santos Serrano son capaces de enfrentarse a todo y aunque su restaurante está alejado del bullicio tarifeño suele llenarse, los días entresemana por las personas que van a tomar su menú del día con guisos de esos que saben a abuela y los fines de semana por los que quieren apreciar su amplio surtido de carnes, al que ahora han vuelto a dar otro toque de exquisitez, porque las acompañan con verduras del huerto que han puesto en marcha para abastecerse. «Cuando tenemos pues ponemos verduras nuestras, como un pisto que hacemos y que gusta mucho».

El comedor de El Rancho está decorado con cuadros, motivos taurinos y aperos de labranza. Foto: Cosasdecome

Lo cuidan todo. Para acompañar pan macho de la zona, un peculiar pan cateto que se realiza en Tarifa pero que es de color más oscuro debido a la harina que se emplea para hacerlo proveniente de molinos de piedra.

Lo de las carnes comenzó poco a poco. Empezaron a traerlas, gustaron y ya luego prepararon la cocina especialmente para ellas con una parrilla de carbón y también un frigorífico especial para madurar las piezas.

Normalmente tienen disponibles, en un un vistoso expositor situado delante de la cocina, entre seis y ocho variedades diferentes. La mayoría de ellas proceden de ganaderos locales «porque nos gusta acudir primero a lo que tenemos por aquí, porque hay mucha calidad». Así cuentan con carnes de ternera cruzada de La Janda, retinto, vaca palurda, también criada en la zona y después una selección de carnes de vaca de diferentes edades. «Nos gusta hablar con el cliente cuando piden una carne. Les preguntamos si les gustan de sabor intenso o suave, más o menos tiernas…y así le ayudamos a escoger».

El expositor de carnes de El Rancho. Foto: Cosasdecome

La carne viene en una fuente ya cortada en grandes trozos, aunque con el hueso al lado, y luego, en otras fuentes, la guarnición de patatas fritas, naturales evidentemente, y, si hay, pisto de la casa o alguna otra verdura como pimientos de su propio huerto, «todo depende de lo que tengamos disponible».

Ahora también están trayendo carne del País Vasco y a la oferta le unen varios cortes de cerdo ibérico y carne de cordero también de crianza propia. Las chuletas las ofrecen a la brasa y las patas las hacen al horno.

Otra de las estrellas de la casa son los chicharrones «hechos a la manera de Tarifa» señalan. Aquí no emplean la panceta como es habitual en este plato, sino la parte de la paletilla del cerdo con lo cual es más bien una carne frita en manteca. Los acompañan con su fritá de papas.  Suelen tener también guisos como tagarninas o berza de coles, dependiendo de la temporada y casi siempe hay en carta rabo de toro, pollo de campo en salsa o carrillada.

En lo referente a los vinos «apostamos por los de la zona. Nos gusta dejarnos asesorar por especialistas como José Andrés Pérez de Al Sur Gourmet que siempre nos traen etiquetas diferentes que nos permiten distinguirnos y ofrecer calidad».

Para el postre, otra especialidad de la casa, el flan de boniatos, una receta también de la zona «que hacemos cuando tenemos disposición de boniatos».

Horarios, localización, teléfono y más datos de El Rancho, aquí.

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