Presentan en una cata en Arsenio Manila el aceite de la Finca El Espejo, elaborado en Jaén por dos hermanas de Cádiz, bisnietas de la fundadora. Por su parte, el aceite El Herrerillo de Medina ha conseguido una medalla de oro en en concurso BIOL 2019.

 

 

El aceite del Pago de Espejo y las hermanas Mercedes y Rosario Minchón fueron los protagonistas de una cata con demostración de cocina en Arsenio Manila; el aceite es de Jaén, ellas de Cádiz, pero les une una larga historia familiar desde que la bisabuela de ambas decidiera crear la almazara, allá en los años 20.

Lo que se presentaba era, concretamente, el aceite de oliva gourmet de la finca, Pago de Espejo, con el que el restaurante del Paseo Marítimo gaditano elabora numerosos platos de su menú. Este aceite es de aceitunas de la variedad picual recogidas a principios de noviembre, que se molturan en las horas posteriores y se decantan de forma natural. Este AOVE no ha llegado por casualidad al establecimiento de Raúl Cueto. Las propietarias de la almazara son de madre jiennense, pero de padre gaditano, y nacieron y se criaron aquí; de hecho, han sido vecinas de Cueto de toda la vida.

Un momento de la presentación. Foto facilitada por los organizadores.

Un momento de la presentación. Foto facilitada por los organizadores.

La historia no deja de ser curiosa. Pago de Espejo es de las pocas empresas que pueden presumir de estar gestionadas por la cuarta generación de mujeres; también los hombres de la familia ha participado en el negocio familiar, pero la iniciativa siempre ha sido más bien cosa de ellas. En los años 20 fue la abuela de la actual propietaria (que es la madre de Mercedes y Rosario) quien impulsó la compra de la finca La Condesa, situada en Villanueva de la Reina, Jaén. Con los años la finca fue prosperando y la familia compró las parcelas adyacentes hasta alcanzar las 200 hectáreas con las que cuentan en la actualidad.

Las hermanas comenzaron a trabajar en la finca hace unos años, aunque compatibilizando la labor con sus oficios en el sector del marketing y en el de la moda. Finalmente, ha decidido volcarse de lleno en el mundo del aceite aprovechando la experiencia adquirida en sus respectivos sectores. Aunque al principio les extrañaba, los trabajadores de la finca ya se ha acostumbrado a las sesiones de shotting (sesiones fotográficas) introducidas por las hermanas con la idea de conseguir el material para promocionar un aceite casi centenario mediante redes sociales, eventos… Ahora, explica Mercedes, son estos mismos trabajadores los que aportan ideas para ‘vender’ el producto.

Más información sobre este aceite en su web. 

Más sobre Arsenio Manila, aquí.

Premio a un aceite de Medina

Por otro lado, el aceite El Herrerillo de Medina Sidonia ha ganado una medalla de oro en el concurso internacional de aceites de oliva ecológicos BIOL, que se celebra en Bari todos los años desde 1996. La finca ofrece una producción limitada de aceite de oliva virgen extra de excelente calidad, monovarietal ‘Picual’ y certificado ecológico. Más sobre El Herrerillo, aquí.