Este año no habrá Carnaval, pero podemos superar el dolor y la pena a base de chicharrones y pescaíto frito… y alguna otra cosa. Te invitamos a un repaso por los platos más típicos de la fiesta gaditana

 

El Carnaval de Cádiz no viene acompañado de una gastronomía propia, pero hay bocados y sorbitos que son imprescindibles durante la fiesta y que todos hemos disfrutado especialmente en una celebración que se vive en la calle. Aquí hacemos un repaso -con una mijita de nostalgia y con unas mijitas del freidor- de estos auténticos representantes gastronómicos de la ciudad. Mientras, y para hacer cuerpo, rescatamos un vídeo del pasado año sobre los sitios más típicos para tomar algo durante el Carnaval… ¡Qué tiempos aquellos!

Allá vamos

1. Las tortillitas de camarones

Atención estas tortillitas no son de huevo, ni llevan papas. Aquí las tortillitas de camarones son una fritura finísima y crujiente que lleva por dentro camarones, cebolleta y harina. El mérito está en que queden muy finas y cucurruitas (estado de la materia gaditano que se traduce como crujiente en grado superior). Para comerlas te recomendamos la versión que hacen en El Ventorrillo del Chato o las de Casa Angelita, que son las que lucen en la foto. Las tortillitas de camarones, según los últimos estudios realizados por los estudiosos podrían tener casi medio siglo de vida. Aquí te contamos su historia y te mostramos un video de como hacerlas.

Freidor El Veedor

2. El pescado del freidor

Atención lo suyo es pedir tres especialidades, chocos, adobo y pescadilla. Se pide por cuarto y mitá, es la unidad de medida de los freidores. El pescado del freidor se sirve en cartuchos de papel estraza y un deporte muy gaditano es ir comiendo choquitos fritos mientras se va andando… o al menos lo era cuando no había que ir por la calle con mascarilla. Los freidores son unos bares especializados en pescado frito y es el establecimiento de comida preparada típico de aquí. Aquí más que los «másdonal», nos gustán los «másadobo». En la ciudad hay un freidor, el de la calle Veedor, que lleva funcionando más de 200 años. Especialmente famosos son los freidores Las Flores y la freiduría Europa. La última incorporación es el freidor abierto por la famosa Casa Manteca (en este enlace, más información y vídeo) Aquí tienes un documento de gran interés, la receta del adobo del freidor de Las Flores.

Aquí todo sobre el pescao frito al estilo de Cádiz

Bodegas Manuel Aragón

3. Vino dulce y butifarra

El Carnaval de Cádiz no tiene una comida típica… aquí somos diferentes a todo, pero evidentemente lo que no puedes hacer es ponerte a ver los coros en la plaza y sacarte de la fiambrera un kiwi y un zumo de pomelo… eso es pa echarte de Cádiz inmediatamente. Para comer en la zona del mercado hay una cosa que gusta mucho por aquí y es tomarse una copita de vino dulce, un Gloria de Manuel Aragón Baizán de Chiclana o un Solera 47 de González Byass van muy bien, con unas rodajas de butifarra de Chiclana (una curiosa chacina aromatizada con canela). Los expertos dirán que eso de combinar vino dulce con chacinas no está bien… pero tú hazme caso: copazo de vino vino dulce y butifarra de Chiclana (preferiblemente a lonchas cortadas gorditas). La butifarra la puedes comprar en las carnicerías que hay en el Mercado Central de Abastos.

4. La morena… en adobo

Cádiz es la única ciudad del mundo donde las morenas se meten… en adobo. No se trata de ningún tratamiento novedoso de belleza, ni ningún ritual, como dicen ahora los finos. La morena es un pescado, muy feo, eso sí, porque parece una serpiente, pero que en su estado de frito en adobo está para darle muchos besitos. Si ves que lo anuncian en algún bar no pienses que somos caníbales ni nada de eso, pídete media ración. La versión más interesante la ponen en la Bodeguita El Adobo, una tabernita del casco antiguo. Aquí tienes la receta de la morena en adobo.

5. La barra de El Faro

Para doctorarse en gaditanismo gastronómico (grado medio) hay que visitar a hora de máxima «audiencia» la barra del restaurante El Faro, el famoso sitio de la calle San Félix (aquí su historia). Aquí tienes que superar varias asignaturas importantes: Media de tortillitas de camarones, media de paté de cabracho (se sirve con mayonesa), unas almejitas con espinacas, por aquello de la originalidad y algo de pescaíto frito. Aquí se toma postre, porque están para darle besitos. Lo malo es que, con esto del coronavirus, no sólo nos han quitado los carnavales, sino que también nos han prohibido acodarnos en las barras. En el caso de El Faro, se ha sustituido con unas mesas altas. Aquí la dirección de El Faro, por si no te la sabes.

 

Bar Brim

6. El café del Bar Brim… y unos churritos

Hay ciudades poéticas, que huelen a azahar… aquí huele, cuando se pasa por la calle Compañía, a café del Bar Brim, un aroma que si «Chanel» lo hubiera vendido como perfume hubiera tenido más ventas que el «Chanel número 5». Aquí tienes la historia de este café. Leétela calentita. 

Antes o después, lo suyo es «churrear» en los alrededores del mercado de abastos, que está casi al lado. Lo típico es comprar los churros en el puesto de La Guapa. Si quieres tomártelos sentaditos atención a la versión que hacen en La Cocina Secreta.

Patatas fritas

7. Las papas fritas de El Corralón

Los papas fritas le dicen patatas chips, pero el nombre más bonito es papas estilo feria. En el barrio de La Viña, zona carnavalera por excelencia hay un asador de pollos que es famoso por sus patatas fritas, el del Corralón. Lo suyo es comprarlas en bolsas y llevárselas puestas… lo único es que se te caerán dos lagrimones recordando cuando las tomabas escuchando a alguna chirigota callejera. Aquí un retrato de Antonio Rosales, el autor de estas patatas.

Casa Hidalgo

Las empanadas de Casa Hidalgo.

8. Las empanadas de Hidalgo

En el mundo a estas cosas se le llama tentempié y en Cádiz se le llama «piquislabis», esas cosas a las que recurrir cuando entra un hambre que te comerías hasta los tirantes del puente de La Pepa metios en un cundi. En esos momentos el gaditano de verdad recurre a las empanadas de Casa Hidalgo, en la plaza de la Catedral. Las hay de atún y de carne. Yo soy más de atún, pero de todo hay en el mundo del señor. Son de masa fina y con un «ayornamiento» en los bordes, como las grandes obras de arte. Aqui te damos la receta de las famosas empanadas.

9. Los chicharrones de El Manteca

Hasta el famoso cocinero Albert Adriá se arrodilló ante ellos cuando vino a la taberna del Manteca de Cádiz y los probó. Le gustaron tanto que decidió ponerlos en su famoso bar de Barcelona y venderlos por toda Europa. En la taberna de El Manteca se los compran a la famosa fábrica Sabores de Paterna y los cortan finitos. Es una de las tapas estrella de la ciudad. La taberna habitualmente es uno de esos sitios con bulla, en los que siempre hay un montón de gente; ahora con el covid no se puede uno arrejuntar en la barra, pero hay mesitas altas fuera y dentro. Otra cosa que debes saber, en Cádiz hay dos tipos de chicharrones… aquí nadamos en la abundancia hasta en lo que refiere a la carne frita. Los «especiales» son los que pone El Manteca y después están los chicharrones «chicos» que son pequeños trozos de panceta fritos. Si quieres probar estos últimos acércate al puesto de Curro en el Mercado de Abastos.

10. Erizos y ostiones

Los mariscos típicos del Carnaval son los erizos y los ostiones, ahora llamados ostras rizadas. Se comen con la técnica del «chupetón» o el «lengüetazo», es decir metiendo directamente la boca en el marisco… na de finismo. Los hay por la calle, en puestos callejeros, pero ten cuidado porque no suelen tener «papeles» y puedes sufrir consecuencias en tu estómago. En La Marea, una cervecería de Cádiz, si los tienen con garantías y ya han iniciado temporada. Los ostiones los sirven, además de varias maneras. Aquí te mostramos en un vídeo como se abren los erizos y qué es lo que se come de ellos. Este año, por cierto, los erizos vienen del norte (información aquí) y en Ciclo, en la calle Sopranis, los sirven de manera original (enlace aquí).

11. Corrusquillos y otros dulces que se disfrazan

Los corrusquillos son unos dulces muy relacionados con el Carnaval: Se trata de un dulce de masa dura y crujiente que se aromatiza con avellanas. Al parecer su origen viene de la palabra corrusco, que se le da a un trozo de pan o de bizcocho muy horneado y que queda crujiente. Los corrusquillos se hicieron famosos a raíz de una comparsa del Carnaval que salió en la década de los 60 y que simulaba a unos vendedores de dulces. Los suelen tener durante las fiestas en el horno de Pepe Rueda (más datos aquí). Este año contabilizamos una ausencia dulce. Con el Royalty cerrado por la pandemia, nos quedaremos sin probar la merienda por excelencia de Cádiz: Los picatostes. Se trata de unos trozos de pan mojados en leche y luego fritos y «empanados» con azúcar  y canela. Se hicieron famosos en la ciudad en la segunda mitad del siglo XX, en la pastelería La Camelia y esta cafetería, El Royalty, los recuperó con gran éxito de crítica y público. Aquí un listado con más pastelerías de Cádiz para merendar.

Aquí la guía gastronómica de la ciudad de Cádiz

Pinchar para disfrutar del chuletón de buey gaditano