González Byass saca a la venta a 550 euros un estuche con la botella del palo cortado que embarcó en el XC crucero de instrucción del Juan Sebastián Elcano, acompañada por el mismo vino antes de la travesía.

 

Se llama XC Palo Cortado “de ida y vuelta” porque se ha curtido junto a los guardiamarinas del Juan Sebastián Elcano. Es el homenaje que la bodega González Byass ha querido rendirle a la primera vuelta al mundo realizada por la expedición Magallanes-Elcano hace 500 años.

La historia de esta “joya de colección”, como la denomina la bodega, comienza el 8 de febrero de 2018, cuando González Byass embarcó en el buque escuela de la Armada Española dos medias botas de un excepcional Palo Cortado seleccionado por el enólogo Antonio Flores. El vino ha navegado a bordo del bergantín-goleta en su XC crucero de instrucción, en viaje redondo que zarpó de Cádiz el 11 de febrero de 2018. El 11 de agosto del mismo año, el Buque de la Armada Española arribó al mismo puerto con las dos medias botas que, durante seis meses, permanecieron estibadas en su cubierta guardando XC Palo Cortado “de ida y vuelta”, “un vino de Jerez que ha sido capaz de impregnarse y enriquecerse en cada escala de su viaje para ofrecer un tesoro enológico único”.

Ahora, González Byass presenta el resultado: 550 botellas de este vino de Jerez con el que se recupera la tradición de embarcar vinos en largas travesías y con el que se rinde homenaje a los marineros que circunnavegaron el mundo en el siglo XVI. Estos vinos, conocidos como de “Ida y Vuelta”, fueron muy populares en el comercio de ultramar llegando a quintuplicar su precio al regresar a Cádiz. La notable mejora en sus cualidades organolépticas y singularidad se debía a factores como la temperatura, la presión y, sobre todo, el vaivén continuo de las olas del mar.

XC Palo Cortado “de ida y vuelta” es “de color ámbar, con toques cobrizos, destellos de oro viejo y fondo anaranjado. De nariz fina y elegante, posee aromas de maderas nobles, frutos secos de intenso tostado y notas salinas. En boca resulta envolvente, contundente, amplio, elegante e indescriptiblemente armónico. Sin duda, el continuo vaivén de las olas de los mares y océanos navegados le ha otorgado caracteres de grandeza, convirtiendo este Palo Cortado en un vino único cargado de sensaciones e historia”, describen desde la bodega,  que agrade a la Armada haberle permitido retomar la antigua tradición.

El vino ya se puede adquirir; se presenta en un estuche que contiene el vino “de ida y vuelta” junto a una muestra de 220 mililitros del mismo palo cortado antes de embarcar, de forma que se pueda comparar el efecto que la travesía ha tenido sobre el palo cortado. El precio: 550 euros.

El palo y cortado antes y después de la travesía se presentan en un estuche. Imágenes cedidas por la bodega.

El palo y cortado antes y después de la travesía se presentan en un estuche. Imágenes cedidas por la bodega.