La ropavieja de corvina del restaurante El Veranillo de Santa Ana
Tapa
La ropavieja de corvina del restaurante El Veranillo de Santa Ana
Tapatólogo descubridor:
Día de hallazgo
06/03/2017
Ciencia
Descripción

Sabe a ropavieja y a la vez lleva su toquesito marinero con lo que el nombre va a la perfección. El invento es del cocinero José Ramón Hidalgo Otaolaurruchi, sanluqueño y uno de esos enamorados de la cocina que aprendió en su familia y a la que ha dedicado toda su vida en diversos negocios.  La ropavieja de corvina, aunque comenzaron a servirla cuando se hicieron cargo del restaurante de Club Naútico de Bajo de Guía, tiene una historia mucho más antigua, desde hace una veintena de años, cuando José Ramón la puso en la Primera Comunión de un sobrino. Sirvió una sopa de mariscos como si fuera un cocido. Primero puso la sopa y luego los pescados y los mariscos en un segundo plato con los garbanzos y demás ingredientes. Aquello gustó y cuando cogieron el bar del club el cocinero se acordó de aquel invento para aprovechar las carne de las cabezas de las corvinas que utilizan en el establecimiento. Así se hace una sopa con las cabezas de las corvinas y los garbanzos. Luego se extrae la carne, especialmente jugosa ya que se usan las carrilleras o cocochas de la corvina, y esta se acompaña con un refrito de ajos, cebolla, los garbanzos de la sopa y patatas fritas. El toque original está en añadirle también unos taquitos de berenjenas fritas ya que José Ramón destaca que esta absorbe el aceite y, además, adquiere una textura que recuerda al tocino de la ropavieja. El resultado es un guiso de un sabor sorprendente y muy agradable de comer en todas las edades. Ahora lo ponen en el restaurante El Veranillo.

El cocinero José Ramón Hidalgo Otaolaurruchi, creador de este plato. Foto: Cosasdecome

El cocinero José Ramón Hidalgo Otaolaurruchi, creador de este plato. Foto: Cosasdecome