El arroz con chupetones de Francisco La Fontanilla
Tapa
El arroz con chupetones de Francisco La Fontanilla
Tapatólogo descubridor:
Descripción

Para que nos vamos a engañar este es un arroz pa ponerse guarro. Es fundamental mancharse las manos y los chupetones juegan un papel fundamental…no es plato para señoritos…a no ser que tengas al lado a alguien que te quiera tanto que hasta te pele el marisco. La paella de mariscos especial que es como se anuncia el plato en la carta de Francisco La Fontanilla viene tan empetao de marisco por lo alto que el arroz casi ni se ve, pero está abajo…y como está el arroz. Lo único que no me comi fue el limón, ni las cáscaras de los mejillones que, pa mi, tienen que ser indigestas.

La gran sorpresa del arroz es que trae un carabinero por comensal, además de gambas, mejillones, almejas y también me pareció encontrarme con algunos tropezones de chocos. Me hizo ilusión que también llevara chicharitos. Pero lo suyo es entrar en faena en este plato por la puerta grande y del tirón meterle mano, antes que al arroz, al carabinero. Aquí los chupetones llegan a su máxima expresión cuando se abre la cabeza del bicho y le sale coral y caldo por tos laos. El caldo cae en el arroz y le da más sustancia y lo del coral requiere de destreza lingual, una técnica que todo tapatólogo debe desarrollar. Luego ya bien pringados los deos es hora de quitarle el caparazon al cuerpo del carabinero. En ese momento, ya el arró no te quema y es hora de meterle el tenedor, ya aquí cogerlo con las manos está feo. Entre palá y palá de arró se pueden hacer unos descansos con las gambas y los mejillones. Advierto que no debeis pasaros con los entremeses antes del arró porque salen dos buenos platos por comensal, más el chupeteo mariscal. La ración se cotizaba el día de la inspección (27 de julio de 2014) a 16 euros por comensal.

El descubrimiento pertenece a la ciencia de:

Arrocismo polimórfico: Ciencia que estudia la amplia gama de arroces del mundo, incluidos tanto los caldosos, como los melosos, los jugosos…en fin todos los buenosos. El adjetivo polimórfico hace referencia a los tropezones que pueden ser tanto de origen marino como terrestre, incluidos los chicharitos, una de las mejores creaciones de Nuestro Señor, probablemente el séptimo día que es cuando hizo las mejores cosas.

…Y para acompañar

manzanilla-zuleta