Viña Bodega La Constancia ofrece dormir la siesta en sus bodegas, un oasis en medio del calor estival que te mostramos en un vídeo. Touroperadores internacionales han pedido ya que la iniciativa dure más allá del verano

El día que se les ocurrió aquello, más de cuarenta grados caían a plomo sobre la tierra albariza. Al final de la jornada, Pepe Martín, José Luis Baños y Manolo Barba -gerente y responsables de enoturismo y de campo, respectivamente- entraron en la bodega para tomar un vino antes de irse. Dentro les aguardaban unos muy agradables veintialgo de grados, casi la mitad que en el exterior. Daban tantas ganas de descansar en ese oasis, a la fresquita, que pensaron que quizás sería buena idea que la gente fuera allí a disfrutar de temperatura y ambiente mientras echaba un sueñecito. Así nació la Siesta en la Bodega, una original iniciativa pensada para los meses de julio y agosto pero que quizás se alargue más allá de esas fechas.

Para poder realizar esta visita, la bodega ha ambientado una zona en la Bodega Santa Juana: luces azules y relajantes, un par de mesas y unas tumbonas permiten disfrutar de temperatura y ambiente en el pasillo que forman las imponentes botas de vino. La visita incluye una visita guiada por el viñedo y la bodega, a continuación una siesta relajante y, por último, un cocktail elaborado con vino de Jerez. La actividad se desarrolla entre las dos de la tarde y las seis, y las plazas son limitadas. Es necesario reservar antes a través del teléfono 620055771 o del correo electrónico visitas@bodegaslaconstancia.es

Explica el responsable de enoturismo que la idea ha tenido buena acogida y que tienen reservas, especialmente para los fines de semana. Además, un par de touroperadores internacionales se han puesto en contacto con la bodega para pedirles que no limiten esta actividad al verano porque podría interesar a los turistas durante todo el año, algo que la bodega considerará.

Curiosamente, esta iniciativa parte de una bodega que se había guardado de las visitas hasta hace aproximadamente un año. Ellos mismos lo explican en su página web: durante cinco años, estuvieron cerrados al público, y fue en mayo de 2016 cuando decidieron abrir. Lo hicieron de una forma bastante original: con la inicaitiva ‘Vino & Flamenco en Viña La Constancia’, una fusión entre la gastronomía, vinos y la actuación del pianista flamenco Joaquín Pareja-Obregón. Desde entonces, han intentado poner en marcha más iniciativas originales, con el propósito de que “no dejen indiferente a nadie”.

Viña Bodega La Constancia fue fundada por la familia Martín Rubio en el año 75. En este tiempo ha pasado de 20 botas de roble americano a 700 y una amplia gama de vinos: fino, amontillado, palo cortado, oloroso, cream, pedro ximénez, moscatel y vinagres añejos.

La Bodega San Nicolás fue la primera en construirse y lleva el nombre del fundador, el transportista Nicolás Martín. En sus inicios se utilizó como bodega de crianza, posteriormente como restaurante-mosto y en la actualidad sirve como salón de eventos y celebraciones, con una capacidad para 150 personas. Las bodegas están en la carretera del Calvario, kilómetro 1,8, en dirección Sanlúcar-Trebujena.