La ciudad se proclama como abierta y, al menos en lo gastronómico, no le falta razón.

 

Si entras en un establecimientos y el menú es una especie de mosaico de comida japonesa, estadounidense, mexicana, texmex e italoamericana, y hay unos platos que se llama carne y arroz “al shorty”, sólo hay una explicación posible: estás en Rota.

Dice el Ayuntamiento que Rota es una ciudad muy abierta, permeable a otras culturas, y al menos en lo gastronómico no le falta razón. No es sólo en lo que respecta a la pizza. El Shangai 68 es el restaurante chino más antiguo de todo el país que permanece abierto, y uno de los primeros en inaugurarse. Fue fundado en 1968 por Wing Wai Chan y María, su esposa, que vinieron desde Hong Kong. En la actualidad el local lo regentan la hija de Wing Wai y Maria, María Chan y su marido Jesús Real.

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La adaptación al gusto estadounidense trajo el gusto por burguers y pizzas. Estos platos están asociados tradicionalmente a la comida rápida, pero todo tiene sus excepciones y en el centro de la localidad hay una hamburguesería que sigue la corriente contraria, la denominada slow food. Se llama Mc`Fly y tienes más información aquí. Actualmente está cerrado por temporada.

Otro de los especializados en una receta muy estadounidense son los del Slice of New York (más información aquí), que sirven pizzas al estilo neoyorquino en la avenida de San Fernando, también en el centro. Junto a las pizzas, nachos, alitas de pollo elaboradas de varias maneras, bocatas y calzones.  Tienes más información sobre los restaurantes americanos del norte en la provincia en este reportaje.

Un vistazo a la guía que en 2015 hizo el Ayuntamiento de los bares y restaurantes de la localidad descubre que, junto los establecimientos de comida más tradicional y autóctona, hay dos chinos, un indio, un argentino, uno que se define como ‘americano’, un italiano y 25 pizzerías. En uno de los casos, reciente, muchas cocinas extranjeras vienen a converger en un mismo establecimiento. Es el caso del menú del principio, que corresponde al Pink Pepper (más información aquí). Fundado por una barcelonesa, Marta Mas, y una roteña, Rocío Puyana, con experiencia en la hostelería, vieron esta combinación internacional una fórmula para no arriesgar demasiado. Al final les ha hecho estar orgullosas, porque sus clientes dicen que tocan bien todos los ‘palos’ que han incluido en carta.

Pero una de las cosas más curiosas que ofrecen son los shortys, una plato mestizo genuinamente roteño. El Shorty’s era un establecimiento de comida rápida que hizo famosos dos platos, el arroz al Shorty’s una versión del arroz chino tres delicias con muchos ingredientes y el cerdo que era un guiso con carne previamente macerada. Ambos los han recuperado ahora en Pink Pepper.

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