La Cabra del Siglo XXI es un nuevo establecimiento en la capital gaditana donde la fiesta tiene todo el protagonismo. Hasta la barra está formada por 596 cintas de casettes de agrupaciones

 

Más que un bar dedicado al Carnaval, es un museo carnavalesco donde también hay un bar. La iniciativa es de un coleccionista, gran aficionado de la fiesta, hijo y nieto de aficionados. Fran López Rubio abre el sábado 28 de octubre La Cabra del Siglo XXI en el número 11 de la calle Valverde.

Este establecimiento, en el que había antes una tienda de ropa, ha sido adaptado totalmente para su nuevo uso. En él se hace realidad el sueño de Fran, que quería emprender en el mundo de la hostelería y dar salida a su afición por la fiesta gaditana. Su madre, desde una mesa, apunta que también se hace realidad una aspiración suya: librarse de buena parte de la colección de su hijo, que ocupaba media casa.

Fran López Rubio, en la barra de La Cabra del siglo XIX.

Fran López Rubio, en la barra de La Cabra del siglo XIX.

Y es que Fran, componente del coro de Valdés al igual que su padre, José Luis López (conocido como ‘El bombero’) colecciona objetos relacionados con el Carnaval. Tiene libretos, cintas de casettes, carteles y todo tipo de documentos, además de tipos originales. También tiene una rica biblioteca sonora porque su abuelo, José López González “el chofer de bomberos”, realizó grabaciones del concurso del Falla desde los años 50, y se conservan las que hizo a partir del 58.

Parte de la colección está ahora en el local de la calle Valverde. Carlos Benot se ha encargado de realizar la decoración y enmarcar las piezas. A la entrada, carteles antiguos. El que está tras la barra es de 1910. Al fondo, libretos y, repartidos estratégicamente, varios maniquís con tipos auténticos. Los que están puestos ahora -aunque se irán cambiando- son de comparsas de Antonio Martín -El Titiritero (1993) y Voces Negras (1982)- y Juan Antonio Quiñones -Pulchinela (1993) y Suspiros de Cai (1992)-. Pero dos de las cosas más llamativas están en la barra. Para empezar, que la propia barra ésta está formada por 596 casettes de Carnaval pegadas entre sí y que conservan las cintas en el interior. La más antigua es del año 76. Sobre la barra, junto a una radio Grunding de los años 50 (es decir, de la misma época que la caja registradora), está un monitor de ordenador donde los aficionados podrán seleccionar y escuchar grabaciones de agrupaciones desde el 58, bien ordenadas por años, modalidades…

La barra está formada por casi 600 cintas de casette.

La barra está formada por casi 600 cintas de casette.

También se podrá escuchar en el bar el concurso, especialmente tempranero este año, puesto que empieza el 7 de enero. El bar comienza a andar en un año muy especial no sólo por eso, señala Fran, sino también porque se celebra el centenario del nacimiento de Paco Alba.

El nombre del bar viene de un antiguo establecimiento, explica el hostelero: se trataba un un bache “semiclandestino”, refugio de carnavaleros, que estaba situado a principios del siglo pasado en la esquina de Abreu y Cardoso, en las cercanías del Mercado de Abastos. El nuevo local pretende homenajearlo, aunque en la época actual, de lo que surge el apellido de “del siglo XXI”.

En este ambiente tan carnavalero se puede tomar una cerveza, vinos y algún tapeo en frío, como chacinas y embutidos de la Sierra, conservas de barbate, mariscos y algún montadito, en la barra o en las mesas bajas que ocupan este local de unos 80 metros cuadrados.

Más información (horario, teléfono) sobre este establecimiento, aquí.

Libretos y otros documentos junto a uno de los tipos.

Libretos y otros documentos junto a uno de los tipos.